Testimonios sobre violencia obstétrica: Mayelín García

Mayelín García estuvo "16 horas en Recuperación compartiendo camilla con otra chica porque no había suficientes camas". Este es solo un ejemplo de las muchas formas de violencia obstétrica que ocurren en Cuba.

| Observatorio | 09/01/2023
Retrato de Mayelín García, testimoniante sobre violencia obstétrica para Partos Rotos.
Retrato de Mayelín García, testimoniante sobre violencia obstétrica para Partos Rotos. / Imagen: Partos Rotos.

El proyecto Partos Rotos ha investigado la violencia obstétrica en Cuba. Encuestas, opiniones de especialistas, historias no contadas, se unen en este trabajo para intentar dibujar un panorama más real de lo que es parir en Cuba:

“En el parto no solo duelen las contracciones. También los malos tratos o la falta de empatía que las mujeres reciben de un sistema de salud que tiende a ignorar sus necesidades durante un momento en el que son vulnerables.

“Durante décadas, muchas cubanas han vivido sus partos como un evento contradictorio, feliz por la nueva vida que llega, pero traumático por la atención médica que recibieron. Esta investigación periodística es la primera que aborda este problema de manera sistemática en el país”.

Entre los valiosos aportes de Partos Rotos están los testimonios de madres cubanas, aquí compartimos el de Mayelín García.

Violencia obstétrica en Cuba: del embarazo al parto.
Violencia obstétrica en Cuba. / Imagen: Alas Tensas

Testimonio sobre violencia obstétrica de Mayelín García: “Y yo jurándome todo el tiempo que no volvería a parir”

“Mi cuerpo se portó muy bien y Lucía nació sana, pero resumo por arriba lo que viví: tacto como ejercicio práctico de una clase frente a todo el grupo de estudiantes, cucarachas y goteras en la sala de preparto, episiotomía sin consentimiento y 16 horas en Recuperación compartiendo camilla con otra chica porque no había suficientes camas.

“También tuve un suero abierto durante más de media hora después de que terminara de pasar el medicamento y la sutura sin anestesia dos veces, porque se partió el hilo en el proceso. Y yo jurándome todo el tiempo que no volvería a parir“.

Publicado originalmente en Partos Rotos.