Escasa y menos conocida que sus ensayos y testimonios, la poesía de Victoria Ocampo ilumina la faceta íntima de una figura central en la cultura argentina.
Con una mezcla de horror psicológico y poesía, Mónica Ojeda explora en sus relatos los miedos y deseos de la mujer, lo inconfesable y el poder de la palabra.
María Luisa Bombal rompió con el realismo dominante en su tiempo para crear una de las obras narrativas más novedosas del siglo XX en Hispanoamérica.
La calidad de su obra y su visión del mundo hicieron de Elena Borrero una de las poetas cubanas más interesantes de fines del siglo XIX.
Con un estilo que se distingue por el crudo realismo y la sensibilidad poética, Alice Walker muestra en sus textos el dolor y la fuerza de la mujer afroamericana.
Reconocida como una de las filósofas más influyentes del siglo XX en España, María Zambrano hizo de la poesía el núcleo mismo de su pensamiento.
Anna Lidia Vega Serova retrata en Ánima fatua los años finales de la URSS a través de una muchacha que deambula por sus ciudades buscando un lugar al que pertenecer.
Relegado por las instituciones culturales cubanas, Raimundo Lazo dejó una huella imborrable en la cultura nacional y latinoamericana.
Figura central del modernismo y una de las autoras británicas más influyentes, Virginia Woolf hizo del flujo de conciencia un rasgo distintivo de su estilo.
La poesía de Souad al-Sabah se distingue por la fuerza expresiva de sus imágenes, su agudo cuestionamiento social y su exploración de la identidad femenina.