El ciberacoso afecta a mujeres y niñas mediante amenazas y otras agresiones digitales. En Cuba, estudios y organismos internacionales documentan además hostigamiento contra periodistas, activistas y defensoras de derechos humanos.
La violencia digital busca silenciar a las mujeres y mantenerlas en una posición subordinada, reproduciendo patrones históricos de desigualdad.
Aunque a menudo la ciberviolencia es infravalorada por ser un fenómeno virtual, puede traducirse en acciones peligrosas en el mundo material.