Este poema de Natalí Llacsa da voz al malestar compartido por millones de cubanos que reclaman el fin de la tiranía y el regreso a la democracia.
Reconocida entre las mejores escritoras del siglo XX, Marguerite Yourcenar se distingue por su capacidad para reflejar los dilemas más hondos del ser humano.
Publicada mucho después de su muerte, la poesía de Marilyn Monroe revela una sensibilidad y una lucidez que contrastan con la imagen que se construyó sobre ella.
Escasa y menos conocida que sus ensayos y testimonios, la poesía de Victoria Ocampo ilumina la faceta íntima de una figura central en la cultura argentina.
Con una mezcla de horror psicológico y poesía, Mónica Ojeda explora en sus relatos los miedos y deseos de la mujer, lo inconfesable y el poder de la palabra.
María Luisa Bombal rompió con el realismo dominante en su tiempo para crear una de las obras narrativas más novedosas del siglo XX en Hispanoamérica.
La calidad de su obra y su visión del mundo hicieron de Elena Borrero una de las poetas cubanas más interesantes de fines del siglo XIX.
Con un estilo que se distingue por el crudo realismo y la sensibilidad poética, Alice Walker muestra en sus textos el dolor y la fuerza de la mujer afroamericana.
Reconocida como una de las filósofas más influyentes del siglo XX en España, María Zambrano hizo de la poesía el núcleo mismo de su pensamiento.
Anna Lidia Vega Serova retrata en Ánima fatua los años finales de la URSS a través de una muchacha que deambula por sus ciudades buscando un lugar al que pertenecer.