Agradezco que la vida continúe (“My diary”)

"A veces me cuesta pensar que escapé de aquella ficción donde el día a día se hacía interminable en el intento por sobrevivir, y donde todo parecía transcurrir a cámara lenta".

| Escrituras | 27/05/2022
Artista cubano Nonardo Perea
Autorretrato de Nonardo Perea.

16-05-2022


No sé si es una percepción personal, pero últimamente siento que los días y los meses transcurren vertiginosamente, supongo que será porque el estar aquí en Madrid ha supuesto para mí muchos cambios (demasiado movimiento). A veces creo que estoy inmerso en un sueño, pero no, enseguida caigo y me doy cuenta de que ya no estoy en Cuba, para ser más específico, ya no habito ese lugar donde nací y donde viví prácticamente toda mi vida: Marianao,

A veces me cuesta pensar que escapé de aquella ficción donde el día a día se hacía interminable en el intento por sobrevivir, y donde todo parecía transcurrir a cámara lenta, porque de algún modo allá el tiempo deja de tener validez, y los años te caen encima, así, sin darte cuenta, y cuando ya se ha marchitado esa juventud es cuando comprendes que has vivido en un lugar donde los sueños no tienen ni tendrán nunca un futuro prometedor. Es triste saber que para algunas generaciones de cubanas y cubanos ya todo está jodido.

El artista y activista exiliado, Nonardo Perea, en uno de sus paseos por un parque de Madrid.
Nonardo Perea en uno de sus paseos por un parque de Madrid.

Cada día que despierto, pienso que he tenido mucha suerte de poder cambiar de una realidad a otra muy diferente, y a pesar de todos los cambios y cosas por las que he tenido que pasar en este proceso de adaptación, siento la necesidad de agradecer por ya no tener que lidiar con lo que se vive en la isla. Aunque no consigo desprenderme del sentimiento de dolor y tristeza al saber que todo un pueblo sufre por la miseria y represión de un gobierno dictatorial que por 63 años ha decidido destruir a todo un país, que ahora mismo mal respira como un enfermo de Covid que está a punto de decir unas últimas palabras.

Por eso hoy agradezco el poder despertar cada mañana y tener la posibilidad de creer y pensar que para mí existen otras posibilidades de crecimiento y de conocer nuevas cosas que estando en Cuba me serían vedadas.

La primavera comienza en Madrid. Foto: Nonardo Perea

Agradezco tener la posibilidad de andar por una ciudad donde casi nadie te mira mal por tu condición sexual, o por parecer un “raro”.
Agradezco poder caminar cada tarde por el parque que tengo frente a casa, y poder conectar con la naturaleza, y abrazar árboles, y meditar escuchando el sonido de los pájaros libres, hacer fotografías y vídeos de manera relajada, y sin miedos.

Autorretrato de Nonardo Perea.


Agradezco no tener que pensar en qué voy a comer en la mañana o qué comeré en la tarde, y que mi vida no se centre en la búsqueda incesante de alimentos.
Agradezco poder ser yo.

Autorretrato de Nonardo Perea.

Agradezco saber que la vida, a pesar de todo lo que yo pueda sentir, ya sea dolor o tristeza, siempre continuará su curso, incluso después de morir todo seguirá transformándose, nada se detendrá. Temo mucho al inmovilismo porque era eso lo que vaciaba mi cotidianidad en Cuba.

Fotografía de Nonardo Perea.

Agradezco poder pensar mi vida en otros términos, aunque alejado de cualquier romanticismo social, pues inevitablemente iré asumiendo otras luchas y formas resistencia.

Agradezco saber que todas las sociedades son perfectibles, y que en espacios medianamente democráticos podremos ejercer nuestros derechos y apelar a nuevas mejoras ciudadanas.

Autorretrato de Nonardo Perea.