Nicaragüenses encuentran solidaridad en Costa Rica

Cartel de una manifestación popular en que se puede leer: "Mi Matria no tiene fronteras".
Foto: Ileana Álvarez.

Desde nuestra revista Alas Tensas, hemos tenido oportunidad de solidarizarnos con la situación de mujeres y hombres de Nicaragua que, en la actual crisis humanitaria por la que atraviesa este país, buscan asilo en Costa Rica.

Cuando el pasado verano asistíamos a un taller de documentales en San José, nos hallamos, inesperadamente, en el vórtice del drama. Vimos con estupor una manifestación xenófoba, algo inédito en una nación caracterizada por un ambiente político tradicionalmente estable, aunque impactada en los últimos tiempos por el éxodo de quienes escapan del gobierno de Daniel Ortega.

En pocas horas, las mismas calles de San José se convirtieron en el escenario de una respuesta desde el lado opuesto de la sociedad tica. Muchas personas se movilizaron aceleradamente para lanzar, al mundo, pero en especial a los inmigrantes, un mensaje solidario. Y las mujeres, tanto de Nicaragua como de Costa Rica, fueron protagonistas en esta marcha contra la xenofobia. Sus voces y brazos se unieron, con cantos y carteles como “Mi Matria no tiene fronteras”.

Vivíamos una experiencia única, y no quisimos desaprovecharla. Por eso, en un equipo completado con los periodistas y videastas Oneyda González y Anderlay Guerra, nos propusimos documentar los hechos. Nuestros asombros y nuestro trabajo se resumen en este video. Colaboración publicada en la revista Niú de Nicaragua.

Es el testimonio de dos jóvenes nicas, Cindy Regidor y Harvin Meléndez, en busca de refugio. Y también, la conmovedora acogida de quienes les abren las puertas.

Ileana Álvarez

Ileana Álvarez

(Ciego de Ávila, Cuba, 1966). Graduada de Filología en la Universidad Central de Las Villas (1989). Máster en Cultura Latinoamericana. Fue directora editorial de la revista cultural Videncia. Tiene publicados, entre otros, los títulos: Libro de lo inasible (1996), Oscura cicatriz (1999), El protoidioma en el horizonte nos existe (2000), Los ojos de Dios me están soñando (2001), Desprendimientos del alba (2001), Inscripciones sobre un viejo tapete deshilado (2001), Los inciertos umbrales (premio “Sed de Belleza”, 2004), Consagración de las trampas (premio “Eliseo Diego”, 2004), Trazado con cenizas (Antología personal. Ed. Unión, 2007), El tigre en las entrañas (Crítica, 2009), Escribir la noche (2011), Trama tenaz (2011) y Profanación de una intimidad (ensayo, 2012). Realizó Catedral sumergida, antología de poesía cubana escrita por mujeres (Ed. Letras Cubanas, 2014), donde por primera vez se publicó, en Cuba, un panorama tan amplio de autoras residentes dentro y fuera del país.
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