Feminicidio | Nuevo caso de violencia de género en Artemisa

El agresor de la víctima contaba con actas de advertencia y una orden de alejamiento.

| Observatorio | 04/10/2021
Foto: Alina Sardiñas

Una mujer de 30 años fue asesinada el 2 de octubre en San Antonio de los Baños, Artemisa, según reportó en un Tweet la Red Femenina de Cuba.

El agresor de 16 o 17 años había tenido una relación con la víctima, pero en esos momentos se le había impuesto una orden de alejamiento.

Pese a que han aumentado considerablemente los feminicidios en el 2021 con respecto al año anterior, el gobierno cubano no ha aceptado discutir e implementar una Ley Integral contra la violencia de género como se viene exigiendo desde la sociedad civil y desde grupos feministas desde el año 2019.

Según la académica Ailynn Torres Santana en un artículo publicado en el medio Sin permiso este tipo de norma es la mejor para combatir las violencias machistas porque “reconocen multiplicidad de formas y espacios de la violencia hacia las mujeres. Aseguran sistemas interinstitucionales de prevención, protección de las víctimas y reparación. Definen compromisos estatales específicos respecto al tema (servicios de atención psicosocial, asesoramiento, patrocinio jurídico, lugares de refugio y esfuerzos para asegurar la permanencia de las víctimas en el sistema laboral y educativo. Impulsan la creación de normas específicas que sean coherentes entre sí y que atraviesen las distintas leyes y ámbitos de políticas (educativas, laborales, de salud, vivienda, penales). Además armonizan aquellas normas que contravengan o tensionen los contenidos de la ley.”

La lista de beneficios que tiene una Ley Integral es mucho más larga, sin embargo el gobierno ha decidido responder a las presiones de la sociedad civil con discreto Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres” (PAM) a través de la firma del Decreto Presidencial 198 de 2021.

El PAM tiene como misiones “brindar mayor y mejor atención a las mujeres trabajadoras en el sector estatal y no estatal, a las que no poseen vínculo laboral, a las campesinas y a las jóvenes de manera diferenciada, de acuerdo a sus necesidades y preocupaciones (…) incrementar la presencia femenina en organismos del Estado y del Gobierno y contar con estrategias de Género en todos los Organismos de la Administración Central del Estado. Además (…) desarrollar una cultura de igualdad y de respeto a la diversidad en las propias mujeres y en la población en general”.

Pese estos objetivos saltan a la vista dos interrogantes importantes relacionadas con el PAM. La primera de ellas es por qué se aprobó un decreto presidencial en vez de una Ley Integral que tiene más peso y es mucho más completa. Y la segunda: cuáles serían los mecanismos de prevención para la eliminación de las violencias machistas que desarrollaría el PAM – si han sido conscientes de su necesidad a la hora de escribir el Programa de Adelanto -.

Según la Cepal, “la identificación y análisis de políticas públicas de igualdad de género se orienta a dar cuenta de aquellas que, en el contexto de procesos históricos específicos y usando los recursos disponibles socialmente, obtienen resultados que tienden a la justicia distributiva, de reconocimiento y de representación”.

Mientras el gobierno cubano no tome en serio el tema de las violencias machistas, y no permita la autoorganización de la sociedad civil, la colaboración entre colectivos oficiales e independientes, así como la implementación de una Ley Integral contra la violencia de género, las vidas de las cubanas seguirán en peligro.

Por este motivo desde el observatorio de Alas Tensas seguimos abogando por una Ley Integral contra la Violencia de Género, por la tipificación del feminicidio dentro del Código Penal, por la existencia urgente de refugios o casas de acogida para las mujeres violentadas y sus hijas e hijos, y de observatorios oficiales de feminicidios.