Mueren ocho recién nacidos en un hospital de La Habana en menos de 20 días

"Cuatro de los niños fallecieron con signos presuntivos de sepsis, mientras que el resto de las muertes se asocia con otras causas relacionadas con su estado de salud".

| Observatorio | 18/01/2023
Escultura de madre con bebé a la entrada del Hospital Materno Infantil 10 de Octubre
Imagen: Facebook / Hospital Materno Infantil 10 de Octubre.

Ocho recién nacidos fallecieron en el Hospital Ginecobstétrico “Hijas de Galicia”, en Diez de Octubre, Cuba, en lo que va de enero de 2023. El Ministerio de Salud Publica (Minsap) informó del lamentable acontecimiento en una nota publicada, este lunes, en su sitio web y perfiles sociales.

Según la institución, “cuatro de esos niños fallecieron a partir del 11 de enero, con signos presuntivos de sepsis“. La sepsis es una infección médica grave, causada por la respuesta inmunitaria fulminante a una infección.

El resto de las muertes se asocia con “otras causas relacionadas con su delicado estado de salud” (bajo peso al nacer y prematuridad, de acuerdo con la publicación).

captura de twiter de perfil del Ministerio de salud de cuba
Captura del perfil de Twitter del Minsap

El Minsap también aclaró que “se han adoptado medidas para hacer frente a esa situación y se cuenta con los recursos necesarios para atender a los recién nacidos”. Mientras, aseguró que una Comisión Nacional investiga las causas de este suceso.

Un día antes del comunicado, el usuario de Facebook, Carlos Noel Rodríguez González publicó:

“Necesito ayuda, amigos. La hija de mi esposa tiene 39 semanas propuesta para inducirle el parto a partir de mañana por problemas de alta presión arterial. Está en Hijas de Galicia; pero de ayer para hoy parece que existen serios problemas en sus servicios que están evacuando el hospital sin explicación alguna. Somos de Centro Habana y la evacuación es para Aballi, Nacional o Maternidad Obrera”.

En contexto la Salud Pública en Cuba y la mortalidad infantil

La Dirección de Registros Médicos y Estadísticas del Minsap informó que, en 2022, la tasa de mortalidad infantil en Cuba fue de 7,5 por cada mil nacidos vivos, con 39 defunciones menos que en 2021, año en que se reportó la tasa más elevada de los últimos tiempos (7,6 por cada mil).

En La Habana, la mortalidad infantil fue incluso superior, con 9,5 fallecidos por cada mil nacidos vivos. Esta cifra fue superada solamente por las provincias de Guantánamo (9,7), Santiago de Cuba (9,9) y Mayabeque (12,2).

Estas tasas son considerablemente más altas, a nivel nacional, que las de 2017 y 2018 (4 por cada mil nacidos vivos), la de 2019 (5) y la de 2020 (4,9).

A pesar de estas cifras ser más elevadas que los registros históricos de Cuba, las inversiones estatales en el sector de la salud pública siguen siendo considerablemente menores (0,8 %) a las de los servicios empresariales, actividades inmobiliarias y de alquiler (que concentraron, en 2021 el 45,5 %), y otras áreas económicas.

Ministro de Salud Pública de Cuba afirma que el incremento de la mortalidad infantil coincide con las estadísticas provocadas por la Covid-19

El ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda aseguró, en julio de 2022, que el incremento de la mortalidad infantil coincidía con las estadísticas provocadas por la Covid-19. Además, señaló como algunos factores para tener en cuenta respecto al fallecimiento de recién nacidos: las hemorragias, los nacimientos con bajo peso y las altas tasas de embarazos en la adolescencia.

Más de un 17 % de los nacimientos en Cuba corresponden a mujeres menores de 20 años, llegando a números superiores en algunas provincias del país.

Algunas de las principales causas del fallecimiento de recién nacidos en hospitales cubanos fueron las afecciones perinatales relacionadas con el bajo peso al nacer, la prematuridad, el retardo del crecimiento intrauterino y las sepsis.

Al cierre del 15 de enero de 2023, el índice de bajo peso al nacer en La Habana era de 8,04 por cada 1 000 nacidos vivos. Esta cifra es superior a la de igual fecha del 2022 (7,95). Además, el índice de prematuridad, en los últimos 10 años, se ha comportado alrededor del 5 %.

“Hablamos de niños que tienen condiciones médicas, factores de riesgo importantes. Lo normal es que nazcamos a término, entre las semanas 37 y 42 de vida. Si nace antes, el bebé es inmaduro y su comportamiento no es igual al de otros pacientes, pues está inmunodeprimido y más vulnerable a padecer complicaciones médicas”, aclaró la Dra. Yaima Rodríguez Espinosa, jefa de la sección Materno-Infantil de La Habana.

Prematuridad y bajo peso al nacer

Según el artículo “La prematuridad: un problema pendiente de solución”, publicado en 2021 en la Revista Cubana de Pediatría, por el profesor Fernando Domínguez Dieppa, del Hospital Docente Ginecobstétrico Ramon González Coro:

“Las directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre la atención prenatal incluyen intervenciones esenciales que ayudan a prevenir el parto prematuro, como el asesoramiento sobre la dieta saludable y la nutrición óptima, o el consumo de tabaco y otras sustancias; las mediciones ecográficas del feto, que ayudan a determinar la edad gestacional y a detectar los embarazos múltiples, y un mínimo de ocho contactos con profesionales sanitarios a lo largo del embarazo, a fin de identificar y tratar otros factores de riesgo como las infecciones que pueda propiciar a desarrollar una hipertensión”.

Respecto a las cifras de niños nacidos con bajo peso, la doctora Rodríguez Espinosa aclara que “es un indicador que se resiste a disminuir y en el que influyen (…) condiciones maternas desfavorables, los hábitos alimentarios, la obesidad, el embarazo en la adolescencia, el consumo de tabaco y la desnutrición…”.

Violencia obstétrica: Partos Rotos

Una investigación realizada en 2022 recopiló información sobre los partos en Cuba. Partos Rotos es fruto del trabajo de las periodistas independientes Isabel Echemendía, Claudia Padrón, Darcy Borrero y otras periodistas residentes en Cuba. La investigación estudió más de 514 partos ocurridos en el país desde los años 60 hasta el 2021. (El 82 % de las respuestas fueron de los últimos 21 años).

Los resultados de la investigación pueden encontrarse a profundidad en el sitio partoscuba.info. Entre otras conclusiones arroja que “en Cuba ‘rutinariamente’ las embarazadas son sometidas a prácticas y a políticas que son ‘violencia física y de género’”

“Muchas madres coinciden en que la falta de información y ser ignoradas fueron las muestras de violencia que más padecieron. Un 69% dijo que no recibió psicoprofilaxis”. O sea, que no les explicaron cómo sería el proceso de embarazo, parto y la etapa posterior al alumbramiento, asegura la publicación.

Y agrega, “una vez ingresadas, casi el 80% de los cuestionarios recopilados apuntan a que las madres no fueron informadas sobre su estado de salud durante el parto. Solo el 52% confirmó que le pidieron consentimiento para todos los procedimientos que realizaron a ellas y a sus bebés durante el parto”.

Testimonios de maltratos y procedimientos médicos inadecuados en los partos en Cuba

Según confirmaron los testimonios, entre las formas más comunes de maltratos en los partos, estuvieron: ignorar a las embarazadas y negarles analgésicos. También, llamarlas por calificativos ofensivos, culparlas por inconvenientes y hablarles de modo grosero. Aunque en menor medida, las madres también declararon, en algunos casos, haber sido víctimas de golpes, sacudidas, empujones, amenazas y burlas.

La investigación también apunta a la existencia en hospitales cubanos de procedimientos médicos inadecuados en los partos. Uno de ellos es la práctica “indiscriminada” de la episiotomía (corte en el perineo para facilitar el parto, que debe realizarse solo en casos necesarios). El 76 % de las madres encuestadas fueron sometidas a este procedimiento.

“Por otra parte, un 44% sufrió la maniobra de Kristeller, un procedimiento que consiste en apretar a la embarazada por las costillas y exprimirla para conducir al bebé al canal de parto, incluso se pueden llegar a subir sobre ellas”. La OMS desaconseja tal maniobra desde 2014, pero en Cuba se sigue practicando.