Por una visión afrofeminista

| Observatorio | 21/11/2016
Primer plano de una mano de mujer negra con pulsos de religión afrocubana, abierta ante el mar.
Foto: Glenda H. Bonnes. Cortesía de: País de Píxeles.

“Cubana, mulata y exótica” es el título engañosamente atractivo de un artículo de Josefina Muñoz Abad, publicado en www.pikaramagazine.com, donde se desmonta la construcción de la imagen compartida en torno a la mujer negra o mulata como un objeto sexual.

“Ante la supuesta lucha por la igualdad seguimos ante un estereotipo común de cara a las demás sociedades, la mujer cubana como exótica y erótica”, denuncia la autora. “Esta imagen se remonta al colonialismo, ya que producía ideologías de lo exótico englobando al gran número de mujeres negras, donde eran vistas como sexualmente promiscuas, la mujer negra era descrita como mujer «caliente» y sensual, carente de todas las cualidades que definían el comportamiento de las mujeres decentes, las blancas. […] La exotización de la mujer cubana solo tiene en cuenta a la mujer mulata o mujer negra convirtiéndola en una víctima al tratarla como a un objeto sexual ante los hombres y dejándola al margen del colectivo de mujeres restantes. Si nos fijamos en la realidad cubana dentro de su sociedad no se habla de la mujer blanca y jinetera aunque existan, solo la mujer negra o mulata es la que se dedica al jineterismo”.

En otra parte de este texto provocador y sugerente, se revalora la presencia de la mujer negra dentro de los proyectos feministas en la isla: “Haciendo referencia a la sociedad cubana, el afrofeminismo cubano hace una aproximación a las manifestaciones del feminismo negro o afrofeminismo en Cuba. El desconocimiento dentro de la historia del feminismo cubano, de la lucha de las mujeres cubanas, tanto negras como blancas, reduce el relato del surgimiento de ese movimiento a una cierta etapa y hace énfasis en el protagonismo de las mujeres blancas y aun de clase media y alta, excluyendo o minimizando a las mujeres de color”.