José Luis Serrano: “El feminismo es transfeminismo o no es nada”

José Luis Serrano.
José Luis Serrano, escritor español. Imágenes: Cortesía del entrevistado.

Mi entrevistado nació el 16 de julio de 1967 en Ciudad Real, España, por lo que vivió su adolescencia en los años del destape y la Movida. Poeta, narrador, presentador de libros, colaborador en diferentes medios y trabajador desde los noventa del sector de las energías no renovables. José Luis Serrano es también conocido por el irreverente alias que utiliza en las redes sociales y que aparece en alguna tapa de sus libros: Elputojacktwist. Graduado en Ciencias de la Computación por la Universidad Complutense de Madrid y también de Licenciatura en Historia por la UNED, Serrano es un reconocido miembro del colectivo LGBTIQ+ y defensor de la normalización de la homosexualidad. Cuando el Día del Orgullo Gay y sus jornadas, no podrán este año tomar las calles del mundo por los efectos del coronavirus, y se celebrarán de forma virtual o en los balcones — en España, la “marcha” virtual ocurrirá el 4 de julio bajo el lema “Sororidad y feminismo para TRANSformar. ¡Mujeres lesbianas, trans y bisexuales en acción! ¡Por las más vulnerables!”—, Serrano, con respuestas cortitas, como al pie, nos ofrece sus consideraciones sobre el momento actual de la comunidad LGBTIQ+.

Este mes de junio, la pandemia provocada por el coronavirus limitará las manifestaciones públicas de todo tipo que suelen acompañar al Día del Orgullo Gay (Gay Pride). ¿Hasta qué punto puede afectar a la comunidad LGBTIQ+ en su lucha contra la discriminación y por el reconocimiento de sus derechos, en España y a nivel global, la menor visibilización en estas jornadas?

El Orgullo LGTB ha sido desde hace años una ocasión perfecta para aparecer en todos los medios de comunicación, pero ya se había normalizado y prácticamente es lo mismo desde hace una década. Quizá este año y precisamente por la pandemia sea más noticia el que no haya un millón de personas en la calle y la celebración/reivindicación sea más imaginativa y diferente.

Distanciamiento físico. ¿Afectará el miedo al contagio a la comunidad sexodiversa y disminuirán prácticas como el cruising, el sexo ocasional y los clientes en los locales donde esto ocurre, como saunas o bares gays? ¿Cree en una modificación de hábitos que lleve a potenciar la monogamia y la estabilidad en las parejas no heterosexuales?

De momento, los bares cerrados se irán abriendo poco a poco. En cuanto al cruising, ha seguido existiendo durante la pandemia. No creo que haya ninguna modificación de hábitos en general: es un virus que lo mismo se coge trabajando que follando.

Las personas trans antes de la llegada de la Covid-19 lo tenían crudo en el mercado laboral y no es un secreto para nadie que muchas de ellas sobrevivían prostituyéndose o actuando en shows de travestismo o de contenido sexual más o menos explícito. Sin estas alternativas y ante la pérdida de empleos en todo el mundo provocada por la pandemia ¿qué opciones tienen estas personas?, ¿deberían promoverse desde las concejalías municipales correspondientes iniciativas que favorezcan su inclusión en el mercado laboral, hablo incluso de incentivos fiscales a las empresas que contraten transexuales y transgéneros?

Todo lo que se haga para ayudar a las personas más vulnerables del colectivo me parece poco. Por supuesto que va a haber una crisis importante, especialmente en el sector de turismo y servicios, y cuando todo se precariza el más débil es el que se precariza más.

Con la forzada cuarentena, las redes sociales aumentan su ya enorme presencia como espacio para debates y descalificaciones mutuas, saco a colación el tema porque cierta corriente del feminismo se ha enfrentado abiertamente a las mujeres trans, negando la asunción por estas personas del género femenino y considerando que siguen siendo hombres. Teniendo en cuenta el apoyo que por décadas ha recibido el feminismo de las otredades sexuales y viceversa, ¿puede este debate cambiar esas relaciones de solidaridad? Transgénero, transexual. ¿Es necesario que ocurra el cambio físico para considerar mujer a quien nació con órganos sexuales masculinos y viceversa? ¿Qué pasa si por razones de salud, carencia de recursos, temores u otras, es imposible el cambio físico?

El debate es absurdo, no es real, es algo que está cerrado desde hace décadas. El feminismo es transfeminismo o no es nada. Lo que pasa es que determinados sectores del feminismo socialista clásico han visto peligrar sus posiciones de poder tras la concesión del Ministerio del Igualdad al partido Podemos, que está gobernando en coalición con el PSOE. Curiosamente, ese sector del PSOE ha demostrado una incomprensible falta de empatía al culpar de la situación a uno de los colectivos más vulnerables (no hay más que ver las tasas de paro, prostitución, violencia, suicidios entre las mujeres trans). En lugar de luchar contra el patriarcado, han decidido luchar contra las más débiles. Se están cavando su propia tumba, desde luego.

Libros de José Luis Serrano.
Portadas de algunos libros de José Luis Serrano.

Algunas personas trans dicen haber sufrido demasiado por no haber hecho antes la transición. ¿Cree que debe existir una edad mínima para iniciar el proceso?

No sabría decirte. Creo que habría que tener en cuenta que los procesos físicos no fueran irreversibles ni potencialmente peligrosos clínicamente mientras la persona sea menor. En cuanto a los procesos sociales o administrativos, no veo ningún problema.

Bisexuales. Para muchos es más complicado aceptar su existencia que la de gays y lesbianas. Son vistos como personas que no definen su sexualidad, que viven una etapa, como si no fuese una orientación válida para toda la vida. ¿Cree que existe bifobia, que debería regularse al respecto?

Por supuesto que existe bifobia, y el gran problema de la bisexualidad es el mismo que había antes con la homosexualidad: la invisibilidad. Con una dificultad añadida: es difícil visibilizarse como bisexual salvo haciendo una manifestación pública de ello, algo que sólo está al alcance de personas famosas (que, además, suelen usar la bisexualidad como primer paso antes de declarar su homosexualidad).

Hablando de famosos, la salida de armario de Pablo Alborán pone sobre el tapete un viejo cuestionamiento ¿Cuánto ayuda esta revelación de un ídolo de masas a esos jóvenes (y hasta no tan jóvenes) que temen reconocerse ante la sociedad como no heterosexuales?

Sólo puede salir del armario alguien que estaba en el armario. Alguien que llevaba una vida de mentiras y que era infeliz. La salida del armario es un acto liberador por el que alguien se da cuenta de que sólo será feliz si vive de acuerdo a lo que siente. En 2020 suena raro que alguien tan joven en un país como España haya tenido que vivir una mentira, pero lo cierto es que así ha sido. Por supuesto que habrá miles de adolescentes que agradecerán el gesto y comprenderán el mensaje.

Las siglas de la comunidad no heterosexual crecen al punto de añadir el signo más y mucha gente no acaba de entender lo de intersexualidad, queer, no binarios, etc. ¿Qué piensa usted?

Si no lo entienden, que lean más.

MAP. Personas que se sienten sexualmente atraídas por menores, todo un movimiento que busca borrar el carácter delictuoso de la pedofilia en el mundo occidental y que ya tiene hasta bandera propia. Para sustentar su teoría de que el deseo sexual hacia menores de edad es “sólo” otra orientación sexual, buscan todo tipo de asideros. Por ejemplo, las revelaciones del dramaturgo Paco Ors, quien confesara que a sus doce años fue él quien indujo a un adulto a tener una relación sexual, algunas películas comerciales que muestran “historias de amor” entre un niño y un adulto (generalmente gays), el hecho cierto de que a los catorce años son muchos los niños y niñas de todo el mundo que han vivido relaciones sexuales consentidas. ¿Qué cree de estas intenciones del MAP de sumar sus siglas a la diversidad sexual reconocida, despatologizada y despenalizada?

Siempre ha habido interés por parte de los de siempre en ligar las relaciones con menores con la homosexualidad, cuando se podría ligar exactamente igual con la heterosexualidad. Pasa lo mismo con la gestación subrogada/ vientres de alquiler. Cuando algo es discutible, rápido lo echan a nuestro tejado.

Por lo demás, habría que matizar en qué es un menor (en España hasta hace poco una niña se podía casar con 13 años). Distinguir claramente entre pedofilia y pederastia, entre lo que es un deseo intelectual y lo que es un abuso sexual. Mucho de qué hablar, pero es un tema que no me interesa nada. También es verdad que yo a los catorce años estaba deseando acostarme con mi profesor de gimnasia, que tenía cuarenta, y, por más que me insinué, no pasó nada.

Una última cuestión. La Real Academia sigue rechazando el lenguaje inclusivo y se resiste a quienes la acusan de ser cisheteronormativa (término que no creo reconozca esa institución). Confieso que no me adapto a ese lenguaje que cambia o por e y rechaza que un término masculino englobe totalidades, como tampoco tengo claras todas las complejidades del universo trans. ¿Le parecen a usted tiquismiquis? ¿Cree que los periodistas tendrían que dominar términos de la ideología de género al comentar noticias al respecto?

Depende del contexto. Yo sólo lo usaría en comunicados oficiales, discursos de representantes públicos e intentando usar palabras colectivas más que usar un lenguaje incomprensible. Jamás lo usaría en un periódico y mucho menos en la literatura. Sólo me importa el contexto: quién lo dice, para qué lo dice, dónde lo dice, para quién lo dice, por qué lo dice.

Alejandro Langape

Alejandro Langape

Ingeniero. Narrador y ensayista. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Reside en Villa Clara.
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