Con una mezcla de horror psicológico y poesía, Mónica Ojeda explora en sus relatos los miedos y deseos de la mujer, lo inconfesable y el poder de la palabra.
María Luisa Bombal rompió con el realismo dominante en su tiempo para crear una de las obras narrativas más novedosas del siglo XX en Hispanoamérica.
Con un estilo que se distingue por el crudo realismo y la sensibilidad poética, Alice Walker muestra en sus textos el dolor y la fuerza de la mujer afroamericana.
Figura central del modernismo y una de las autoras británicas más influyentes, Virginia Woolf hizo del flujo de conciencia un rasgo distintivo de su estilo.
Frente a la literatura nacionalista dominante en el México de su tiempo, los cuentos de Inés Arredondo fijaron su atención en el individuo y sus conflictos.
Los cuentos de Tove Ditlevsen resaltan por su estilo directo y su capacidad para construir una imagen compleja y descarnada de la mujer en el mundo actual.
Relegada al olvido durante décadas, Kate Chopin es hoy una figura esencial de la literatura estadounidense por su estilo y su defensa de la autonomía femenina.
May Sinclair fue una de las escritoras más influyentes de su tiempo y autora de obras que hoy se reconocen como clásicos de la literatura moderna.
Autora de una extensa obra que incluye ficción, ensayo y poesía, Rosa Chacel ha sido considerada como la mejor novelista española del siglo XX.
Los cuentos de Isak Dinesen, que cuestionaban con rara elegancia las normas morales de su tiempo, hicieron de ella un modelo para muchos autores posteriores.