Poema para despertar una mujer triste

Mujer conduce una motocicleta llevando un casco rojo y una jaba rosada a la espalda.
Foto: Francis Sánchez.

Bienaventuradas las que amamantan fieras
las que con su voz ineludible gimen
las que siembran lirios y llantos como hadas.
Bienaventuradas las de las manos y los ojos cárdenos
las que se curvan como hoja que cae.

Bienaventuradas aquellas que se construyen
desde sus rostros polvorientos
y sus ventanas cerradas
las que como ángeles domesticados
preparan pócimas y ungüentos
y cambian de piel como serpientes.

Bienaventuradas las que se hurgan la sangre
las que se escriben como árboles sumidos
en su desierto ardiente
aquellas que tienen una herida abierta en su costado
las que se buscan
y se descubren
y tiemblan
y son como la sal
como sorbo de espinas.

Bienaventuradas las que se crucifican
las que caminan con su útero florido hacía la
muerte
las solas
las de las tinieblas
las que soplan el barro
y trasiegan su gran río de leche
las que respiran en sus faldas larguísimas
las de los alfileres
las que tejen aguas que se tocan
las que abandonan los yunques
y salen a reír desnudas.

Bienaventuradas las mansas
las soberbias
las que como locas muestran sus dientes
las que gritan en la noche
las coronadas de sed
aquellas que con garfios de hierro
les arrancaron sus lenguas
y les cosieron nudo a nudo sus labios.

Bienaventuradas las que trenzan odios
en sus largos silencios
las que practican las siete virtudes
y siete veces siete ungen con aceites al verdugo.

Bienaventuradas las tristes
las lanzadoras de cuchillos
las ebrias de Dios
las de los vientres ciegos.

Bienaventuradas las que no saben nada
las sabidas
las de los naipes marcados.

Y bienaventuradas todas aquellas
que son capaces de abandonar la fe de sus hombres
porque de ellas será el reino de la tierra.

Amparo Romero Vázquez

Amparo Romero Vázquez

(Cali, 1951) Escritora y gestora cultural. Especializada en Diseño y Gestión de Proyectos Culturales, entidad Universitaria  de Bellas Artes. Miembro Fundadora de la Fundación de Poetas Vallecaucanos Libros publicados: Silente evocación (1986),  Los gritos de las columnas (1988), Sudores cobrizos (1990), Poemas para danzar entre el fuego (1997), Verbum-poetas colombianos (2002), Revelaciones del silencio (2005), Memoria de la nada (2007), Salmodia de los días tristes (2011), La Danza de los Hilo (Cali, 2016).
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