Feminicidio | Nueva víctima de violencia machista en Santiago de Cuba

La víctima se llamaba Rosángela Vargas Noaya, tenía 24 años y se encontraba embarazada en el momento de la agresión.

| Observatorio | 16/12/2021
Calle de Santiago de Cuba. Foto: croaziere.co

El Observatorio de Alas Tensas ha verificado un nuevo feminicidio en Santiago de Cuba. El hecho ocurrió el pasado 6 de diciembre en el barrio de Los Hoyos.

La víctima, Rosángela Vargas Noaya, una joven embarazada que tenía a su cuidado una niña menor de edad. 

Según el medio independiente Diario de Cuba, Vargas Noaya “murió en el lugar del ataque, a causas de las heridas presuntamente infligidas con arma blanca por su ex pareja, un hombre residente en Matanzas”, que viajó a Santiago para atacar a Rosángela.

La joven fue sepultada el día 7 de diciembre en el cementerio Santa Ifigenia según denunció la organización independiente de Santiago de Cuba, “Mujeres Esperanza” en su cuenta de Twitter. 

El mismo 6 de diciembre el observatorio de Alas Tensas había denunciado el feminicidio de la cubana de 40 años Yoanka, en San Miguel del Padrón. La agresión también fue cometida por una persona cercana a ella, su pareja. 

Yoanka dejó a 3 hijas huérfanas.  

La cifra de feminicidios en este 2021 ha superado la del año anterior, no solo porque las condiciones de confinamiento generan mayores agresiones en el ámbito familiar, sino también por la ausencia de una voluntad política por parte de las instituciones públicas cubanas.

La violencia machista no es un asunto de las mujeres, ni de la Federación de Mujeres Cubanas, es un problema de salud pública, de justicia social y de seguridad ciudadana. Por eso desde hace años distintos grupos de activistas y feministas cubanas exigen al gobierno de la isla una Ley Integral contra la Violencia de Género. 

Mientras el régimen se preocupa por criminalizar a toda la sociedad civil cubana y por enjuiciar a menores de edad sin motivo alguno, las mujeres cubanas viven en completa vulnerabilidad frente a las violencias machistas de sus agresores y frente al propio Estado y el activismo feminista independiente debe enfrentar la demonización del Estado.