Almudena Grandes, una literatura, un país

La escritora madrileña murió a los 61 años, la riqueza de su literatura y su compromiso con el feminismo nos quedan como legado.

| Mundo | 05/12/2021
Almudena Grandes

El sábado 27 de noviembre, a la edad de 61 años, falleció la escritora madrileña Almudena Grandes, víctima del cáncer. Sentidas despedidas y numerosos elogios han inundado los medios de prensa y las redes sociales para homenajear a la autora de una sobresaliente obra novelística, donde destacan Las edades de Lulú (1989), Malena es un nombre de tango (1994) y la serie Episodios de una guerra interminable. En ellas dejaba plasmados su compromiso político con el feminismo y “con los derrotados del siglo XX español”, como expresara el diario El País en su adiós a la escritora.

Nacida en 1960 Almudena Grandes cuenta entre las figuras más importantes de la literatura española del cambio de siglo. Su primera novela, Las edades de Lulú, se colocó como en éxito de ventas y fue merecedora del premio XI La sonrisa vertical. Se le recuerda como una obra muy apropiada para una sociedad que buscaba desprenderse del conservadurismo moralista del franquismo, a partir del relato de las vivencias sexuales del personaje principal. Pero la autora no se contentó con lo que pudo haber devenido en una fórmula del éxito. A Las edades… le siguieron notables y bien acogidos títulos como: Malena es un nombre de tango (1994), Atlas de geografía humana (1998) y Los aires difíciles (2002); todo ello antes de abrir la cortina de su etapa relacionada con la novela histórica. Grandes, Licenciada en Historia y Geografía por la Universidad Complutense de Madrid, desarrolló este subgénero de una forma muy particular. Construía tramas dirigidas a conmover a los lectores, pero en ellas se percibe la afición por documentar con rigor científico los detalles de los hechos a los cuales se acercaba su narración. Aludiendo a su propia forma de novelar, mencionaba la importancia del equilibrio imprescindible entre la libertad para crear ficciones y la “lealtad a la verdad histórica”. Almudena fue capaz de delinear personajes femeninos de gran fuerza dramática, contradictorios, y resilientes no solo en sus novelas, sino también en sus relatos, como las 7 protagonistas de Modelos de mujer que logran sobreponerse al infortunio y la muerte.

Su proyecto de realizar una saga de novelas que indagara en los episodios más oscuros de la historia del siglo XX español comenzó en 2010. Quería captar desde lo menos visible hasta lo más evidente: desde las heridas aún abiertas de la guerra civil, hasta los relatos sepultados. Así es que en los Episodios de una guerra interminable se devela la fracasada acometida de los comunistas españoles exiliados en Francia, que invadieron el Valle de Arán en 1944 (Inés y la alegría); se documenta la red montada en Madrid para refugiar nazis durante la dictadura franquista (Los pacientes del doctor García); o se narra la vida de Aurora Rodríguez Carballeira (La madre de Frankenstein), quien tiroteó a su hija con tal de no perder el control sobre ella, luego de haber intentado educarla como un “modelo de mujer ideal”. Episodios… abrió espacio a personajes históricos reales, que raramente figuraban en la literatura, y en sus páginas son puestos a vivir ficciones. 

Si bien su obra gozó de gran acogida por parte del público lector y dos de sus primeras novelas fueron llevadas al cine a poco tiempo de su publicación (concretamente Las edades de Lulú y Malena es un nombre de tango), la institución en España la trató con frialdad. Al ya mencionado galardón La sonrisa vertical habría que sumar el Premio Nacional de Narrativa en 2018 como el más importante que recibió. Ha sido, sin embargo, su escritura vibrante unida a su conexión con el movimiento de la memoria histórica, y su presencia como portavoz de las causas de la sociedad civil (registros que bien se muestran en su trabajo como articulista), los que sostienen su prolífica producción. 

Del feminismo con el que se sentía muy comprometida había expresado:

“El feminismo, ya de entrada, es la única revolución social del siglo XX que triunfó y eso no se puede olvidar. De todas las revoluciones del siglo XX, la única que ha llegado viva y con expectativas de crecer en el XXI es el feminismo».

El próximo mes de febrero tendrá la marca del vacío; ese era el mes en que la autora solía presentar sus nuevas obras. Almudena Grandes nos dejó, diría la escritora nicaragüense Gioconda Belli, “sin todos los libros que aún podía haber escrito”.