Dos nuevos feminicidios en Cuba: una joven fue asesinada por su padre en Pinar del Río y otra por su pareja en Las Tunas

Yarisleidis Saavedra Hernández y Maylén Fernández Soriano, ambas de 26 años, fueron asesinadas el 7 de abril. Los observatorios alertan sobre la persistencia de formas extremas de violencia en medio de la crisis humanitaria.

Ni Una menos

Los observatorios independientes de OGAT y Yo Sí Te Creo en Cuba verificaron dos nuevos feminicidios en el país, ambos ocurridos el 7 de abril, y advirtieron sobre la persistencia de violencias extremas contra las mujeres en un contexto marcado por la crisis humanitaria, el colapso energético y la ausencia de mecanismos eficaces de protección.

Las víctimas fueron identificadas como Yarisleidis Saavedra Hernández, de 26 años, asesinada por su padre en su hogar de Las Maravillas, San Juan y Martínez, en Pinar del Río; y Maylén Fernández Soriano, también de 26 años, asesinada por su pareja en su vivienda del poblado de San Juan, en Jesús Menéndez, Las Tunas.

Con estos casos, el subregistro independiente acumula 15 feminicidios verificados en Cuba hasta el 10 de abril de 2026, además de 8 intentos de feminicidio y 1 asesinato de hombre por motivos de género. Los observatorios informan, además, que siguen investigando 11 posibles feminicidios, 4 intentos de feminicidio y 1 asesinato de hombre por motivos de género alertados en 2025, así como 7 posibles feminicidios reportados en 2026.

violentómetro de ogat
Violentómetro. Imagen: Alas Tensas

Un feminicidio familiar en Pinar del Río

El asesinato de Yarisleidis Saavedra Hernández fue clasificado por los observatorios como feminicidio familiar, una tipología menos frecuente dentro del registro independiente de la violencia feminicida en Cuba. Según la información recabada, la joven intentaba salvar a su madre de la violencia machista ejercida por su padre, quien luego se suicidó. Los hechos ocurrieron el 7 de abril dentro de la vivienda familiar, en la comunidad de Las Maravillas, municipio San Juan y Martínez, en Pinar del Río. La joven dejó una hija, y los observatorios enviaron sus condolencias a la niña que la sobrevive y a una familia “atravesada por la violencia” y por la pérdida de dos personas en un mismo hecho.

De acuerdo con la metodología de OGAT y YSTCC, el feminicidio familiar alude al asesinato de una mujer por razones de género cometido por un hombre de su entorno familiar con quien no existía una relación sexoafectiva de pareja. La categoría permite nombrar crímenes que quedan fuera del marco más visible del feminicidio de pareja o expareja, pero que también están atravesados por relaciones de dominación, control y violencia machista. En su informe preliminar sobre 2025, los observatorios verificaron 48 feminicidios en Cuba y registraron 1 feminicidio familiar, junto con 4 feminicidios sociales y 3 feminicidios sexuales.

Maylén, asesinada por su pareja en Las Tunas

El otro caso verificado fue el de Maylén Fernández Soriano, también de 26 años, asesinada por su pareja el mismo 7 de abril en su hogar del poblado de San Juan, en el municipio Jesús Menéndez, provincia de Las Tunas. Los hechos ocurrieron en presencia del hijo pequeño que la víctima tenía en común con su agresor. Aún con vida, Maylén fue trasladada hacia el hospital en una carreta de bueyes y murió antes de llegar, una circunstancia que condensa con crudeza la precariedad material en la que hoy transcurre la vida cotidiana en amplias zonas del país.

El caso de Maylén no solo remite a la brutalidad de la violencia feminicida, sino también al agravamiento de las condiciones estructurales que aumentan la vulnerabilidad de las mujeres en Cuba. El informe de OGAT sobre 2025 subraya que la violencia contra mujeres y niñas se desarrolla en medio del deterioro de los servicios básicos, la pobreza, la crisis habitacional, el colapso sanitario y la falta de respuestas institucionales eficaces. Esa combinación de violencias y precariedades, advierte el observatorio, profundiza la indefensión de las víctimas y limita las posibilidades de prevención, auxilio y justicia.

Feminicidios menos frecuentes en medio de la crisis

Alas Tensas y YSTCC alertaron también sobre la ocurrencia de feminicidios poco comunes, una tendencia que consideran posible consecuencia de la crisis humanitaria que atraviesa el país. En 2025, además del feminicidio familiar documentado por los observatorios, fueron verificados 4 feminicidios sociales y 3 feminicidios sexuales.

La desagregación de estas tipologías resulta central para una lectura con perspectiva de género, porque muestra que la violencia feminicida no se limita al espacio íntimo de la pareja o la expareja, aunque esa siga siendo la forma predominante. El informe de 2025 insiste en que el descenso respecto a 2024 no puede interpretarse como una reducción real de la violencia, sino como una variación condicionada por el subregistro, la opacidad institucional y las restricciones crecientes para denunciar y verificar de manera independiente.

Lo que muestran los informes de OGAT

El informe de 2025 documentó 48 feminicidios verificados en Cuba, una cifra inferior a la de 2024, cuando el registro independiente reportó 56 casos. Sin embargo, el propio observatorio insiste en que esa diferencia no debe presentarse como una mejora, pues responde en buena medida a las dificultades para acceder a información, contrastar datos y sostener las verificaciones en un contexto cada vez más hostil. El trabajo de OGAT y YSTCC se ha vuelto, así, un recurso indispensable para visibilizar una violencia que el Estado cubano sigue sin abordar con datos completos, políticas integrales y canales efectivos de protección.

El Informe Anual de OGAT sobre la violencia hacia las mujeres y las niñas cubanas, publicado en julio de 2025, ya advertía sobre la inmovilidad institucional frente a las distintas formas de violencia de género. Ese documento señaló que, según cifras oficiales judicializadas, en 2024 se reportaron 76 mujeres de 15 años o más asesinadas por razones de género en casos juzgados durante ese año, aunque OGAT aclaró que esos datos no equivalen necesariamente al total de crímenes cometidos en el mismo período debido al desfase entre los hechos y su procesamiento judicial. El informe también subrayó que 55 de esas muertes fueron cometidas por parejas o exparejas y que 70 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos a causa de la violencia feminicida.

En su comunicado más reciente, los observatorios reiteraron el llamado a la ciudadanía para que continúe denunciando los casos de violencia extrema de género y aportando información que facilite las verificaciones, cada día más difíciles por el colapso energético. También recordaron que denunciar estos crímenes no es delito. En un país sin una ley integral contra la violencia de género, sin refugios suficientes y sin estadísticas públicas completas y actualizadas, la documentación independiente sigue siendo una herramienta decisiva para nombrar, registrar y combatir una violencia que continúa cobrando vidas de mujeres en múltiples contextos.

Llamado a avisar sobre asesinatos de mujeres en Cuba

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