El Observatorio de Alas Tensas nació en junio de 2019 como iniciativa de la revista Alas Tensas (2016). Su misión es registrar, investigar y denunciar todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas —en particular los feminicidios— y visibilizar situaciones como desapariciones y agresiones que continúan sin respuesta institucional.

Entre los hallazgos del informe anual de OGAT, destaca que, en 2025, el observatorio documentó 40 desapariciones de mujeres, niñas y niños en Cuba.

Mirella fue localizada con su vida en un centro de acogida, gracias a la insistente búsqueda de su familia.

Ana Ibis quedó bajo el foco represivo tras la detención de su esposo, Damián Hechavarría, condenado a 5 años por una protesta pacífica en 2021 en Las Tunas.

A partir de datos documentados por OGAT y YSTCC, este informe muestra cómo el racismo y la desprotección se entrelazan, incrementando la vulnerabilidad de las mujeres negras en Cuba.

Entre los principales hallazgos del informe anual de OGAT destaca que, dentro de los feminicidios verificados en 2025, los cometidos por parejas o exparejas fueron los más frecuentes.

Judith Orosco denuncia la desaparición de su hijo Ernesto Guerra, visto por última vez el 16 de abril en Playa, La Habana, y pide ayuda urgente a la comunidad para localizarlo.

Ambos casos reflejan la situación de vulnerabilidad en que quedan las familias cuando una persona desaparece en la isla.

El trabajo de documentación se realiza en un contexto marcado por la precariedad de recursos y la criminalización del activismo independiente.

En 2025, los observatorios de OGAT y YSTCC documentaron 12 feminicidios de cubanas fuera de la Isla.

El objetivo de este informe no es solo contabilizar casos, sino visibilizar las dinámicas estructurales de la violencia contra mujeres y niñas en Cuba.