Comisión Interamericana de Mujeres alerta sobre cuidados ante el COVID

Los cuidados deben posicionarse como una inversión económica y fiscal que permita y aporte a la vida productiva, laboral y social de las naciones.

| Observatorio | 26/02/2022
Mujeres cubanas en un agromercado de La Habana. / Foto: Elizabeth Valdés.

Este 18 de febrero se celebró el Día de las Mujer de las Américas y la fecha fue propicia para que la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) lanzara un nuevo manual que alerta sobre el cuidado de las mujeres de la región ante la pandemia del coronavirus (COVID-19).

El documento, titulado “COVID-19 en la vida de las mujeres: Hallazgos y recomendaciones sobre la emergencia de los cuidados”, sigue en línea a otros dos trabajos sobre el tema, “COVID-19 en la vida de las mujeres: La emergencia Global de los cuidados”, y “COVID-19 en la vida de las mujeres: Los cuidados como inversión”, resultados de la colaboración entre la CIM (perteneciente a la Organización de Estados Americanos) y la Unión Europea, a través del área de Igualdad de Género del programa EUROsociAL+.

“Hemos avanzado en posicionar el tema de los cuidados como una emergencia global, que genera impactos específicos sobre las mujeres, su empoderamiento y autonomía económica”, reza la presentación del texto por Alejandra Mora Mora, secretaria ejecutiva de la CIM.

La organización, que este año arriba a su 94 aniversario, asegura que “estas publicaciones son herramientas para los estados que permiten analizar, visibilizar y avanzar hacia políticas públicas integrales y el fortalecimiento de los marcos jurídicos en materia de cuidados, considerando que la ausencia de estos servicios constituye una barrera estructural para la plena participación de las mujeres en el mercado laboral y así su autonomía y empoderamiento económico”.

Publicación sobre el Día Internacional de la Mujer en las Américas. | Imagen: Twitter

En este sentido, el informe se basó en “sesiones de diálogo celebradas con los Mecanismos Nacionales de la Mujer” de los países donde fue posible llevar el foro político hemisférico y este tema en particular. Específicamente, en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Santa Lucía, Surinam y Uruguay.

En estas naciones fue posible constatar avances en sistemas nacionales de cuidados (incluyendo políticas de cuidado para personas mayores); legislación hacia sistemas nacionales de cuidados; legislación relacionada con aspectos de maternidad (salas cuna, subsidios); temas de regulación de los centros de cuidados; temas de medición del uso del tiempo; creación de cuentas satélites; campañas de comunicación sobre la corresponsabilidad social del cuidado y el involucramiento de los hombres; capacitaciones especiales sobre paternidad responsable y activos, promoviendo el involucramiento de los hombres en los cuidados; creación de mesas interministeriales, incluyendo diálogos con sociedad civil, así como de una Alianza Global de los Cuidados, como grupo intersectorial.

Entre los avances específicos, se relacionan como ejemplos el de Brasil, con un proyecto de Ley en el Congreso para el cuidado de las personas adultas mayores, o Chile, cuyo programa Chile Crece Contigo contempla desde 2008 el servicio de sala cuna universal gratuita para todos los niños y niñas del 60 por ciento más vulnerable de la población.

No obstante, la CIM también detectó desafíos en materia de derechos, como el “acceso o a un sistema de cuidados universal e igualitario para todas las personas cuidado-dependientes” y “los derechos de las personas cuidadoras”. “La transición a sistemas de cuidados, con el pleno reconocimiento de estos derechos, es uno de los desafíos más importantes que enfrentan los estados, y que implica un cambio sustantivo de políticas y marcos normativos”, asegura el documento.

Otros desafíos señalados por la Comisión fueron la implementación de normas y políticas; la generación, acceso y análisis de evidencias; el financiamiento de los servicios de cuidados como servicio social esencial; la modificación de percepciones hacia un cambio cultural; la sostenibilidad financiera; el desarrollo de capacidades y la continuidad de los esfuerzos.

El foro político hemisférico para los derechos de la mujer trazó un plan de acciones para convertir en realidad estos desafíos y argumentó desde distintos acápites las ventajas de avanzar en acciones de cuidado con enfoque de género. Principalmente, la CIM promueve la elaboración y adopción de protocolos o lineamientos internacionales, tanto como el cumplimiento e implementación de los acuerdos internacionales contraídos por los estados para paliar un problema que, de acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud, ha resultado devastador para las mujeres.

“El reto es que, en momentos de una economía contraída y con múltiples necesidades que enfrentan los estados de la región, se posicionen los cuidados como una inversión económica y fiscal que permita y aporte a la vida productiva, laboral y social. Es imperativo considerar el retorno económico de la inversión en cuidados, y contar con una articulación intersectorial que aborde la emergencia de los cuidados de manera integral; buscando sinergias, alianzas y oportunidades para acercar esfuerzos entre las medidas macroeconómicas, productivas, laborales y sociales”, puntualizaron las conclusiones del texto.

También concluyeron resaltando “la necesidad de avanzar en una transformación cultural, que reconozca la corresponsabilidad social de los cuidados, la importancia de una distribución equitativa de los cuidados como un tema de igualdad de género y que genere una reflexión sobre las prácticas, costumbres y paradigmas sobre los cuidados y su impacto en la vida cotidiana de las mujeres”.