Informe de Feminicidios en Cuba en 2021 (Observatorio de Género de Alas Tensas)

Un total de 68 feminicidios han sido contabilizados por el Observatorio de Género de Alas Tensas entre el año 2020 (32 casos, incluidos 4 Feminicidios Vicarios) y el año 2021 (36 casos).

En el año 2021, el Observatorio de Género de Alas Tensas contabilizó un total de 36 feminicidios verificados.

Aunque el trabajo del Observatorio apunta a las múltiples formas de violencia contra la mujer —como la violencia política— mediante documentación de casos, estudios analíticos y campañas de denuncia, con cobertura y repercusión, amplificada desde la revista feminista Alas Tensas a través de su sitio web y redes sociales: la labor principal se ha centrado fundamentalmente en la verificación y registro de los feminicidios cometidos en Cuba.

La suma de 2021 arroja cuatro muertes violentas más que en 2020, cuando registramos un total de 32 feminicidios (incluyendo 4 feminicidios vicarios). Precisamente en 2020 la población cubana se componía de 5.627.547 mujeres, según la ONEI (Oficina Nacional de Estadística e Información). Por tanto, de acuerdo con nuestros datos contrastados, en 2020 la tasa fue de 0,56 feminicidios por cada 100 mil mujeres. Quiere esto decir que en Cuba ocurrió  un feminicidio cada 11 días.

Luego, si contásemos con la misma cifra total de mujeres que en 2020 (dato pendiente de actualización), la cifra de 36 feminicidios en 2021 significa una tendencia al incremento, para una tasa de 0,63 feminicidios por cada 100 mil mujeres cubanas. Así sabemos que en 2021 se asesinó a una mujer cubana por motivos de género cada 10 días.

A pesar del gran esfuerzo de la red del Observatorio de Género de Alas Tensas, resulta imposible garantizar que podamos notificar exacta y absolutamente todos los feminicidios ocurridos hasta en el último rincón del archipiélago cubano, porque el gobierno, que posee el control de las instituciones, se cuida de prohibir el acceso a la información y ocultar tales estadísticas. Ni los récords criminales, ni instituciones de la salud y sociales brindan estos datos, incluso las cifras globales de víctimas de homicidio no aparecen desagregadas por género.

Ilustración: Feminicidios. (Juan Carlos Hernández / CONNECTAS)

El hecho de que las estadísticas que recogemos provengan de nuestra red de observadoras, así como de la colaboración con otras plataformas independientes, con recursos muy limitados y sobre quienes pesa la criminalización por parte del gobierno, podemos considerar que probablemente manejamos estadísticas muy inferiores a la cantidad real de feminicidios que se cometen en Cuba.

“…en nuestro registro los feminicidios acotados consisten en mucho más que números: son historias de mujeres concretas…”

Una brecha inédita en el muro de ese secretismo oficial ocurrió en el año 2019. Entonces, dentro del Informe Nacional Cubano de Cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, las autoridades reportaron una tasa de 0,99 feminicidios por cada 100 mil mujeres (de 15 años o más) en el año 2016. Consideramos que, de ser un dato fidedigno el revelado en dicha Agenda, hace pensar que nuestro Observatorio de Alas Tensas no anda muy lejos de la realidad, pues dicha tasa resulta muy similar a la que hemos venido cuantificando. Con el valor peculiar de que en nuestro registro los feminicidios acotados consisten en mucho más que números: son historias de mujeres concretas, visibilizadas una a una, con sus nombres y apellidos, con su lugar específico dentro de la sociedad, con hijos que quedaron huérfanos, hogares y sueños rotos.

Apuntes estadísticos

Además de los 36 feminicidios verificados en 2021, registramos otros cuatro “casos dudosos” que se corresponden con mujeres que sufrieron también probablemente una muerte violenta, pero cuyas características resulta más difícil catalogar como crímenes de odio, por la naturaleza de los hechos, debido a encontrarse en proceso de investigación policial sin resolver o por la falta de acceso a los informes de peritos.  Por ejemplo, es el caso de Yaumara Bedey Rodríguez (36 años): apareció ahogada con signos de agresiones y en estado de descomposición en “El Puerto de los chinos”, en la bahía de Santiago de Cuba. También es el caso de la joven Diane Díaz Santana (18 años), quien murió de un disparo en el pecho el 11 de febrero en Artemisa, siendo sospechoso un hombre de 44 años con el que mantenía relaciones: se le notificó a la familia que fue un suicidio, aunque la familia ha imputado este dictamen.

De los 36 feminicidios sí comprobados en el año 2021, un total de 29 fueron cometidos por parejas o exparejas de las víctimas. Dato significativo que desmonta la falsa creencia de que el mayor peligro para las mujeres cubanas provenga del espacio exterior, fuera del círculo familiar o privado por parte de hombres desconocidos. Al contrario, el agresor generalmente ha mantenido una conducta machista o posesiva antes de acabar con la vida de la víctima.

A propósito, en lo referente a la condición de pareja o expareja del agresor en el momento del asesinato, las cantidades son prácticamente iguales, porque 16 victimarios eran pareja y 13 expareja.

Sobre la ubicación espacial de las agresiones, precisamente pudimos comprobar que 12 ocurrieron dentro del hogar, y 6 en el espacio público (en la vía pública principalmente), mientras hubo 15 agresiones en lugares que el Observatorio no pudo delimitar con certeza.

Sobre las edades, 11 víctimas se encontraban en la franja entre 15 y 35 años de edad; 7 víctimas tenían entre 35 y 60 años, y tuvimos incluso una menor de 15 años asesinada. En el resto de los casos,no se pudo confirmar este tipo de dato.

Otras tipologías tuvieron menor frecuencia: 5 crímenes catalogados como Feminicidio Social y 1 Feminicidio Sexual. En este año 2021, a diferencia del 2020 en que tuvimos cuatro, no se registró ningún Feminicidio Vicario. Precisamente desde este año introducimos la consideración del Feminicidio Vicario no solo para los casos de niñas víctimas, sino también extendido a menores de edad varones, asesinados con el fin de infligir daño a sus madres.

También otra tipología incorporada ha sido la del Feminicidio Social: el asesinato de una mujer por una agresión de carácter no sexual, por parte de un hombre con el que ella nunca ha mantenido relación de pareja y que además tampoco es un familiar. Se trata de una muerte provocada por algún desconocido, como un compañero de trabajo, un vecino, un amigo, un empleador, etcétera.

Mujeres cubanas asesinadas, víctimas de la violencia machista, antes de 2021: Leydi Laura García, Yulismeidys María Loyola, Lázara Herrera, Marays Morejón, Leidy Maura Pacheco, Misleydis González, Taimara Gómez, Alis Obregón, Yarianna Betancourt.

De acuerdo con la distribución geográfica de los hechos, observamos una incidencia casi homogénea a lo largo de todo el territorio nacional, con los números más alarmantes en la región occidental.  Atendiendo a la tradicional división de la Isla en tres grandes zonas, vemos que en la región de Occidente se sufrieron 17 feminicidios, 9 en el Centro de la Isla, y 10 en la región de Oriente. Encabeza esta lista La Habana, capital del país y provincia más densamente poblada, seguida por las provincias de Pinar del Río y Holguín.

Pero, las estadísticas de los feminicidios no tienen impacto directo únicamente sobre las mujeres muertas, sino que con ellas se truncó el desarrollo de familias enteras, con consecuencias más dramáticas para otras personas dependientes de la mujer asesinada, como sus hijes menores de edad o madres/padres ancianas(os) que estaban bajo su cuidado. Estos son datos también registrados por nuestro Observatorio.

Del total de 36 víctimas en 2021, se pudo comprobar que al menos 19 dejaron a otras personas dependientes. La suma de quienes perdieron de pronto el sostén que significaba esa mujer madre o esa mujer hija, fue de 30 personas dependientes, en especial hijes.

“...la muerte violenta nunca empieza el mismo día del ataque letal a la víctima, sino que arranca desde una conducta machista que transversaliza toda la sociedad y sus instituciones...”

Hemos tratado de verificar siempre los antecedentes de violencia machista del agresor y la existencia de denuncias previas. A pesar de que, a la hora de buscar semejantes indicios, chocamos siempre con la enorme barrera que significa la falta de transparencia de los organismos jurídicos, policiales y legales.

No obstante, nos hemos empeñado en seguir el rastro de la violencia y las denuncias a través del tiempo, en consideración de que la muerte violenta nunca empieza el mismo día del ataque letal a la víctima, sino que arranca desde una conducta machista que transversaliza toda la sociedad y sus instituciones, y se origina también por la falta de políticas de prevención y protección efectivas.

En tal sentido, constatamos que 8 de los agresores ya tenían antecedentes de violencia machista, incluidas denuncias previas en algunos casos. Mientras que en los restantes 28 feminicidios no se pudo confirmar ese dato.

Cubanas víctimas de feminicidios en 2021. Imagen: Alas Tensas.

Análisis y conclusiones

Un total de 68 feminicidios han sido contabilizados por el Observatorio de Género de Alas Tensas entre el año 2020 (32 casos, incluidos 4 Feminicidios Vicarios) y el año 2021 (36 casos).

En 2021, la gran mayoría fueron Feminicidios de Pareja o Expareja (29 casos).

Una nueva metodología para el trabajo de observancia y denuncia, incluyendo otras tipologías (Feminicidio Social, F. Sexual, F. Familiar), contribuye a un retrato más real del drama social, para facilitar posibles políticas de prevención y reparación de las víctimas.

De negar la existencia de feminicidios, algo que practicaban en años precedentes los dirigentes y organismos estatales, aduciendo un supuesto logro de la Revolución que avalaría la ausencia de estadísticas, hoy la realidad es que las autoridades han tenido que pasar al reconocimiento del problema, ante las presiones de grupos de feministas y colectivos de activistas, entre los que se encuentra el medio Alas Tensas y el reporte continuado del Observatorio de Género de Alas Tensas.

“…(En Cuba) tampoco se respalda en ningún sentido la actuación de las mujeres y sus asociaciones independientes como sujetos del cambio social, en especial el derecho de las mujeres a la libre participación en política…

En 2021 el gobierno cubano parece haberse visto empujado a mostrar más voluntad política en la lucha contra las violencias machistas, con la firma del Programa Nacional para el adelanto de las Mujeres (PAM), así como el Acuerdo 9231/2021: “Estrategia integral de prevención y atención a la violencia de género y en el escenario familiar”. Sin embargo, ninguna de ambas legislaciones constituye una Ley Integral, como la que viene reclamándose, ni tampoco se respalda en ningún sentido la actuación de las mujeres y sus asociaciones independientes como sujetos del cambio social, en especial el derecho de las mujeres a la libre participación en política.

No existe en Cuba una línea de ayuda dedicada en especial al tema de la violencia de género. Lo que se hizo, y en fecha reciente, en diciembre de 2020, fue agregar este tema a la lista de atenciones ofrecidas a través de una línea (el número 103) que ya existía desde 2002 para los problemas de las adiciones. Desde marzo de 2020 se había agregado además la atención a los problemas derivados de la pandemia. Sobre el uso de esta línea, su coordinador, Giovani Leal Duque, en junio de 2021 en una mesa de opinión en la televisión cubana dijo:

“En este último año se han recibido alrededor de 21 mil llamadas a la línea, de ellas el 4 por ciento (un número relativamente poco significativo en comparación con otros temas) son relacionados con este tema de la violencia [de género]”.

Sin embargo, se ha informado que más del 60 % de las llamadas en 2020 fueron para solicitar apoyo psicológico por el estrés provocado por la pandemia del Covid, así como por el aumento de la violencia intrafamiliar. Aunque Alas Tensas y otras organizaciones de la sociedad civil cubana agradecieron en su momento la extensión del uso de esta vieja línea de ayuda para temas de género, critican que englobe diversas problemáticas sociales, cuando debiera existir una línea de ayuda especializada en la violencia de género.

El gobierno de La Habana no acaba de dar solución a la falta de estadísticas actualizadas sobre los feminicidios. Aunque Teresa Amarelle, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas, anunció en conferencia de prensa en marzo de 2021 la creación de un Observatorio de Género oficial que incluiría los registros de los feminicidios y otras expresiones de violencia machista, lo cierto es que hasta este momento no existe ningún indicio de su puesta en marcha.

Preocupa que en Cuba no se acaban de implementar Refugios o Casas de Acogida para víctimas de violencia machista, lo que ha sido una de las principales recomendaciones de organizaciones como ONU Mujeres, con el fin de mitigar y reducir la violencia de género en un contexto de pandemia donde el confinamiento obligado hace más vulnerables a las mujeres y a sus hijes, pues conviven más tiempo con el maltratador. Así, dentro de este contexto pandémico, se ha hecho caso omiso a las recomendaciones de ONU Mujeres, que ha desarrollado campañas y protocolos que buscan “mitigar el impacto de la crisis del COVID-19 en las mujeres y las niñas y garantizar que la recuperación a largo plazo las beneficie”.

“…el gobierno cubano ha violado de forma sistemática tratados internacionales que ha firmado, como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer…”

El Feminicidio no aparece tipificado en el actual Código Penal. Además, tampoco se ha tipificado dentro de la propuesta de un nuevo Código Penal que debe aprobarse en abril de 2022. No obstante, resulta positivo que la violencia de género constituya, en el nuevo proyecto de ley, una circunstancia o cualificación agravante para diferentes delitos. 

Este año y como parte de una práctica histórica, el gobierno cubano ha violado de forma sistemática tratados internacionales que ha firmado, como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, al incurrir en actos de discriminación contra la mujer por razones políticas. Muestra de ello son los actos de repudio, la vigilancia policial, los cortes de telefonía móvil, las prohibiciones de salida del país, los destierros, los arrestos domiciliarios y arbitrarios, y las imposiciones de sanciones penales a innumerables manifestantes pacíficas (en especial a raíz del estallido social del 11 de Julio).

Nuestro Observatorio, por eso, conjuntamente con el monitoreo de los feminicidios, y como parte de acciones de prevención y sensibilización, ha venido desarrollando la campaña “Mujeres Cubanas que participan en política”. Con esta iniciativa se visibiliza la situación de las presas políticas, de las activistas y de toda ciudadana cubana que por ejercer su derecho a la libertad de expresión haya sido reprimida. Actualmente se considera que hay en Cuba 73 mujeres prisioneras por razones políticas, de las cuales 67 fueron encarceladas tras el estallido social del 11 de Julio, otras detenidas o acosadas en la convocatoria pacífica del 15N, según datos aportados por las organizaciones civiles como Justicia 11J y Cubalex (constituyen solo subregistros, pues no hay acceso a datos oficiales). Por su parte, la organización Prisoners Defenders reporta 1007 prisioneros políticos, de ellos 130 mujeres, incluyendo 33 menores de edad, entre los cuales hay 4 que son niñas.

“…nombrar la violencia con exactitud es un acto de justicia con las víctimas, y es hoy una necesidad ingente de la sociedad cubana…”

La violencia de género es una de “las manifestaciones más evidentes de la desigualdad, de la subordinación y de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres”; luchar por su erradicación pasa inevitablemente por visibilizarla, nombrarla y denunciarla. Tipificar, nombrar la violencia con exactitud es un acto de justicia con las víctimas, y es hoy una necesidad ingente de la sociedad cubana.

Gráficos del Informe de Feminicidios en Cuba en 2021: