Los cuentos de Tove Ditlevsen resaltan por su estilo directo y su capacidad para construir una imagen compleja y descarnada de la mujer en el mundo actual.
Relegada al olvido durante décadas, Kate Chopin es hoy una figura esencial de la literatura estadounidense por su estilo y su defensa de la autonomía femenina.
May Sinclair fue una de las escritoras más influyentes de su tiempo y autora de obras que hoy se reconocen como clásicos de la literatura moderna.
Autora de una extensa obra que incluye ficción, ensayo y poesía, Rosa Chacel ha sido considerada como la mejor novelista española del siglo XX.
Los cuentos de Isak Dinesen, que cuestionaban con rara elegancia las normas morales de su tiempo, hicieron de ella un modelo para muchos autores posteriores.
Silvina Ocampo es una de las voces más singulares y disruptivas de la literatura argentina del siglo XX y una maestra del relato fantástico.
La obra de Adelheid Duvanel, casi desconocida durante su vida, despierta hoy un interés creciente entre los jóvenes artistas y escritores europeos.
Con un estilo único, Ilse Aichinger combinó en sus relatos el escepticismo más radical con una esperanza lúcida y una aguda observación de la realidad.
Los relatos de Sarah Orne Jewett reflejaron la fuerza de carácter y la independencia de las mujeres en el entorno rural norteamericano del siglo XIX.
La escritura de Laura Esquivel se distingue por esa mezcla de humor y sensibilidad con que explora el mundo íntimo de la mujer.