La inteligencia, el carácter y la obra de Lou Andreas-Salomé, dejaron una profunda huella en los principales intelectuales de su tiempo.
Renovadora de la poesía tradicional japonesa, con una original mirada al presente, Uda Kiyoko ha sido considerada la figura más notable del haiku moderno.
La fuerza de sus imágenes, su radical honestidad y esa mezcla de rebeldía y dolor que distingue su obra, hicieron de Sylvia Plath una escritora extraordinaria.
Escrita en el caos de una existencia que ella llama “oceánica”, la poesía de Ares Marrero puede ser directa y fuerte, o una meditación sobre la identidad y el exilio.
Miladis Hernández Acosta no escribe para tranquilizar al mundo; escribe para no mentirse dentro de él. Su poesía registra el costo íntimo de existir.
Reconocida como una voz esencial de la poesía moderna, Marina Tsvietáeva es una de las autoras más notables de la literatura rusa del siglo XX.
Ida Gramcko es una de las voces más auténticas de la literatura venezolana, con una obra que transita desde el lirismo íntimo hasta la ruptura de las normas.
Tanto por su poesía, que es iniciadora del modernismo hispanoamericano, como por su proyección política, José Martí es una figura esencial en la historia de Cuba.
La poesía de Luisa Pérez de Zambrana fue mucho más allá de la elegía y el intimismo, para reflejar el paisaje cultural de su país a fines del siglo XIX.
La poesía de Gioconda Belli no explora solo la dimensión erótica del ser mujer, sino que aborda disímiles facetas de su identidad en el mundo contemporáneo.