Contra los prejuicios de su tiempo, Florence Nightingale revolucionó la medicina, inventó la epidemiología moderna y fundó la enfermería profesional.
Teodora desafió con audacia las convenciones de su época y usó su enorme poder para cambiar el papel que jugaban las mujeres en el Imperio Bizantino.
Rose Valland sabía que la cultura no es un lujo del que podemos prescindir en tiempos difíciles, sino una necesidad fundamental de la humanidad.
La extraordinaria vida y el ejemplo de Sophie Blanchard han inspirado a muchas otras mujeres en el sueño de emprender el vuelo.
Ida B. Wells demostró que una persona con la verdad de su lado y dispuesta a arriesgarlo todo, puede cambiar el curso de la historia.
Lady Godiva se convirtió en símbolo de sacrificio personal, y su leyenda sigue inspirando los debates sobre la resistencia femenina casi mil años después.
Laura Martínez de Carvajal fue para las mujeres cubanas un ejemplo no solo de resistencia y autonomía intelectual, sino también de altruismo.
Jane Goodall trabajó sin descanso por la protección de los animales, fundó instituciones, denunció injusticias y nos enseñó a vernos de manera distinta.
A más de un siglo de su muerte, Concepción Arenal sigue siendo un ejemplo de lo que es posible lograr si nos negamos a admitir que la injusticia es inevitable.
En medio de la Revolución Francesa y el terror, Olympe de Gouges reclamó para las mujeres los mismos derechos que tenían los hombres.