Ida B. Wells demostró que una persona con la verdad de su lado y dispuesta a arriesgarlo todo, puede cambiar el curso de la historia.
Lady Godiva se convirtió en símbolo de sacrificio personal, y su leyenda sigue inspirando los debates sobre la resistencia femenina casi mil años después.
Laura Martínez de Carvajal fue para las mujeres cubanas un ejemplo no solo de resistencia y autonomía intelectual, sino también de altruismo.
Jane Goodall trabajó sin descanso por la protección de los animales, fundó instituciones, denunció injusticias y nos enseñó a vernos de manera distinta.
A más de un siglo de su muerte, Concepción Arenal sigue siendo un ejemplo de lo que es posible lograr si nos negamos a admitir que la injusticia es inevitable.
En medio de la Revolución Francesa y el terror, Olympe de Gouges reclamó para las mujeres los mismos derechos que tenían los hombres.
Como actriz, cantante y activista, Hattie McDaniel dejó una huella imborrable en la lucha contra la discriminación racial en los Estados Unidos.
En su centenario, Celia Cruz sigue recordándonos el poder de la libertad, y el orgullo de ser cubana, negra, y mujer.
Desafiando las normas de su tiempo, Juana de Arco demostró que el liderazgo no se define por el género o el estatus social, sino por la integridad del carácter.
Aurelia Castillo, intelectual cabal de Cuba, conoció la aspiración libertaria, la silenciosa preparación de la guerra y en dos ocasiones el destierro.