El anuncio ocurre en medio de la crisis energética y con la presencia del nieto de Raúl Castro, “El Cangrejo”, en una reunión clave del poder en La Habana.
Estas declaraciones se producen solo horas después de que el régimen anunciara la excarcelación de 51 personas sancionadas a privación de libertad.
“Ahora, cuando en Cuba el deterioro alcanza niveles extremos, los mismos dirigentes que administraron ese modelo anuncian la necesidad de transformarlo.”
Las medidas, anunciadas en un contexto de intensa represión a toda forma de disidencia, serán “muy difíciles” para el pueblo ya agobiado por la crisis.
Díaz Canel, en la clausura del XI Congreso de la FMC, tildó a las organizaciones independientes que visibilizan estos casos como “subversivas”, “anticubanas” y “enemigas de la Revolución”.
Canel condenó por primera vez la grave situación de la violencia de género en Cuba, aunque sigue sin nombrar los feminicidios.