Sarah Mullally asumió este miércoles como arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el máximo ministerio de la Iglesia de Inglaterra desde su fundación en 1534. Fue ordenada sacerdote en 2002 y nombrada primera obispa de Londres en 2018.
El cardenal estadounidense, comprometido con la inclusión y la justicia social, asume el papado como León XIV, marcando nuevo rumbo para la Iglesia Católica.