María Bethânia: la "Abeja Reina" de Brasil que convirtió el escenario en altar

A sus 80 años, María Bethânia sigue siendo una leyenda viva de la música popular brasileña. Ha vendido más de 26 millones de discos.

| Mundo | Vidas | 28/01/2026
Maria Bethânia, cantante brasileña.
Maria Bethânia, cantante brasileña.

María Bethânia Vianna Telles Veloso nació el 18 de junio de 1946 en Santo Amaro da Purificación, una ciudad del Recôncavo Baiano a 70 kilómetros de Salvador. Fue la sexta de ocho hijos —dos de ellos adoptados— de Claudionor Vianna Telles Veloso, conocida como Dona Canô, y José Telles Veloso, funcionario de correos. Creció en el número 179 de la Avenida Viana Bandeira, una casa que con el tiempo se convertiría en punto turístico obligado de la ciudad.

Su hermano Caetano, cuatro años mayor, fue quien eligió su nombre. Tenía apenas cuatro años cuando nació la niña y, obsesionado con una vals compuesta por Capiba e interpretada por Nelson Gonçalves que se llamaba precisamente “María Bethânia”, insistió en que así debía llamarse su hermana. El padre, José Telles Veloso, escribió varios nombres en papeles para que el pequeño Caetano sorteara. El destino, o la insistencia del niño, hizo que saliera el que él quería.

En esa casa llena de arte, música y literatura, María Bethânia soñaba no con cantar, sino con ser actriz.

Dona Canô, la matriarca de Santo Amaro, cantaba “de manera espectacular”, según recuerdan sus hijos. José Telles Veloso, por su parte, mimaba a sus hijos recitando poemas y cargándolos mientras declamaba versos. Mabel Velloso, hermana de Bethânia y también poeta, recuerda: “Crecimos oyendo a mi madre cantar y a mi padre declamar poesía.” En esa casa llena de arte, música y literatura, Maria Bethânia soñaba no con cantar, sino con ser actriz.

Una voz demasiado grave para las funciones del colegio

La cantante brasileña María Bethânia.

Bethânia admiraba a Edith Piaf y Judy Garland, pero nunca fue elegida para cantar en las funciones escolares. El timbre grave de su voz, que décadas después se convertiría en su marca distintiva y en uno de los grandes instrumentos de la música popular brasileña, no encajaba con lo que se esperaba de una voz femenina infantil o adolescente.

A los 13 años se trasladó a Salvador de Bahía, donde experimentó el arte bohemio de la zona. A los 16, cuando Caetano le ofreció cantar la banda sonora de una película, rechazó la propuesta. Sin embargo, Álvaro Guimarães quedó cautivado por su voz y la invitó a actuar en el musical de Nelson Rodrigues Boca de Ouro (1963), donde interpretó una samba de Ataulfo Alves. Era solo el comienzo.

En 1963, junto a su hermano, conoció a Gilberto Gil y Gal Costa. Fueron invitados a participar en un concierto de música popular para inaugurar el teatro Vila Velha. En 1964 interpretaron “Nós, por exemplo”, y posteriormente crearon los espectáculos Nova Bossa Velha e Velha Bossa Nova y Mora na Filosofia. La escena cultural bahiana de principios de los sesenta, efervescente y politizada, estaba gestando lo que años después se conocería como Tropicalismo.

13 de febrero de 1964: el día que todo cambió

El 13 de febrero de 1964, María Bethânia debutó profesionalmente en Río de Janeiro en el concierto-espectáculo Opinião, reemplazando a Nara Leão, la musa de la bossa nova. Vinicius de Moraes fue la primera persona que conoció en Río, con quien llegaría a realizar espectáculos dentro y fuera de Brasil y grabaría numerosos discos.

Bethânia no era solo una cantante, era una intérprete total que combinaba música, poesía recitada y una teatralidad contenida pero poderosa.

Ese mismo año firmó contrato con la discográfica RCA. En 1965 publicó su primer sencillo, Carcará, que alcanzó inmediata popularidad nacional. La canción, una denuncia del hambre y la miseria del nordeste brasileño, se convirtió en himno de una generación. Su primer álbum homónimo consolidó una presencia escénica única: Bethânia no era solo una cantante, era una intérprete total que combinaba música, poesía recitada y una teatralidad contenida pero poderosa.

Durante los años setenta, Bethânia formaría parte de Doces Bárbaros junto a Caetano Veloso, Gal Costa y Gilberto Gil, un cuarteto que se convirtió en ícono del Brasil hippie y tropicalista. El grupo, que solo grabó un disco en vivo en 1976, representó la síntesis de una época: la resistencia cultural durante la dictadura militar, la experimentación sonora, la fusión entre tradición y vanguardia.

Álibi: el primer millón de copias vendidas por una mujer en Brasil

A lo largo de los años setenta, Bethânia grabó álbumes fundamentales: Drama (1972), Luz da Noite y Pássaro da Manhã (1977), este último disco de oro. Pero fue Álibi (1978) el que marcó un hito: se convirtió en el primer disco de la historia discográfica brasileña en superar el millón de copias vendidas, y María Bethânia fue la primera mujer en lograrlo.

Según la revista Rolling Stone, es considerada una de las diez mejores cantantes de Brasil.

En las décadas de 1980 y 1990 continuó grabando materiales que consolidaron su estatus como una de las voces esenciales de Brasil. As Canções Que Você Fez Para Mim (1993) fue el álbum más vendido de Brasil. Entre sus temas más emblemáticos figuran “Explode Coração”, “Olhos nos Olhos”, “Anos Dourados”, “Negue”, “Carcará” y “Beira Mar”.

Ha publicado más de 50 álbumes de estudio y, según la revista Rolling Stone, es considerada una de las diez mejores cantantes de Brasil. Ha vendido más de 26 millones de copias, consolidándose como la segunda cantante femenina brasileña con más discos vendidos, solo detrás de la presentadora infantil Xuxa.

El candomblé, los orixás y el código del color

Desde 1971, tras el espectáculo Rosa dos Ventos, María Bethânia comenzó a vestir de negro. Ese mismo año se unió al candomblé, la religión afrobrasileña que sincretiza creencias yoruba con el catolicismo. La influencia del candomblé en su vida y obra es profunda: no es un recurso estético sino una práctica espiritual que estructura su existencia.

Bethânia es devota del candomblé Ketu y seguidora de Iansã, orixá de los vientos, las tempestades y la transformación.

Bethânia es devota del candomblé Ketu y seguidora de Iansã, orixá de los vientos, las tempestades y la transformación. Ha cantado numerosas canciones en homenaje a su “madre”, como llama a esta divinidad. Su vestuario responde a un código cromático religioso: viste de blanco los lunes, miércoles y viernes, días sagrados en el candomblé; en otros días usa azul o rojo, colores que, sostiene, celebran la alegría de vivir y la naturaleza.

En sus conciertos, María Bethânia recita poemas en portugués entre canciones, tanto de grandes autores brasileños como portugueses. El sincretismo religioso afrobrasileño, el drama, la pasión y las aguas de Brasil son temáticas recurrentes en sus álbumes. Su obra está ubicada en la frontera entre la música, la literatura y el arte dramático.

La cantante que casi no compone

A diferencia de su hermano Caetano, Bethânia no es compositora. Su genio reside en la interpretación: ha consagrado canciones de Chico Buarque, Tom Jobim, Vinícius de Moraes, Roberto Carlos, Adriana Calcanhotto y, por supuesto, de Caetano Veloso, quien ha compuesto más de 30 canciones pensando específicamente en el alcance de su voz y su presencia escénica.

Es reconocida no solo por la calidad de su voz sino por la precisión y excelencia de sus montajes escénicos.

María Bethânia cuida meticulosamente cada aspecto de sus presentaciones en vivo. Es reconocida no solo por la calidad de su voz sino por la precisión y excelencia de sus montajes escénicos. Su presencia en el escenario es imponente: sus conciertos son experiencias sensoriales completas donde la música, la poesía, la iluminación y el vestuario convergen en rituales que trascienden el entretenimiento.

Bordados pandémicos y una exposición sensorial

Durante la pandemia de 2020, Bethânia encontró en el bordado una forma de expresión. Creó dos obras: Rotas do Abismo y O Céu de Santo Amaro, bordados con palabras, hilos, agujas y tela. Sobre las mismas explica: 

“Considerar lo que hago como bordado resulta gracioso, una afrenta para quienes realmente dominan esta técnica. Disfruto bordando palabras, tejiendo con hilos, creando. Es una salida, una forma de expresarme. Como artista, aparte del aislamiento y la soledad, estar privada de la capacidad de expresarme resulta insoportable.”

En 2024, el Itaú Cultural de São Paulo inauguró la Ocupação Maria Bethânia, exposición que celebró sus 60 años de carrera. La muestra, curada por Bia Lessa, resaltó el poder de la palabra y la literatura en la vida de la cantante. Galiana Brasil, gerente del Centro de Curaduría, explicó: 

“Bethânia representa una artista muy relevante de Brasil para nuestro imaginario, identidad y cultura. Ella trae consigo una relevancia tanto en su identidad vocal como en su pensamiento.”

La exposición incluyó 98 fotografías flotantes de su familia, Santo Amaro, amigos y conciertos, junto a bolsas de agua y tierra con su nombre, simbolizando su conexión con el Recôncavo Baiano. “La gente del Recôncavo se distingue de inmediato”, afirma una frase de Bethânia en el suelo de la exposición.

Caetano y Bethânia: el reencuentro de dos leyendas

Los cantantes Maria Bethânia y Caetano Veloso.

En 2024, María Bethânia y Caetano Veloso anunciaron una gira conjunta que recorrió varias capitales brasileñas. El anuncio sorprendió a fanes más jóvenes que descubrieron recién entonces que ambos artistas eran hermanos, convirtiendo el tema en trending topic en redes sociales.

La dupla Caetano y Bethânia tuvo un significado especial para la música popular brasileña: permitió ver en un solo escenario a dos artistas esenciales unidos desde la infancia por la memoria de canciones, nacidos en Santo Amaro y proyectados más allá de la música para inspirar creadores en todas las artes.

Vida personal y reconocimientos

María Bethânia pertenece al colectivo LGBT+ y está casada con Gilda Midani desde 2017. A lo largo de su carrera ha recibido numerosos reconocimientos, ha sido nominada a los Grammy Latino, incluyendo una nominación al Disco del Año por Tua en los primeros años del premio.

Su obra ha trascendido generaciones: artistas contemporáneos siguen citándola como influencia fundamental. 

María Bethânia cumplirá 80 años el 18 de junio de 2026. En marzo de 2024 ofreció conciertos en el Espaço Unimed de São Paulo. En febrero de 2025 se presentó en Manaos, y en 2026 se espera que celebre sus ocho décadas de vida con presentaciones especiales.

Considerada una leyenda viva, Bethânia es una de las más consagradas intérpretes de la música popular brasileña. Su obra ha trascendido generaciones, artistas contemporáneos siguen citándola como influencia fundamental. 

▶ Vuela con nosotras

Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.

(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)