Carta de petición ciudadana de una Ley de Amnistía
Entregada a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba una petición ciudadana que solicita la aprobación una Ley de Amnistía para los presos políticos.
El miércoles 4 de febrero de 2026, se entregó formalmente a la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba una petición ciudadana con el objetivo de que la Asamblea redacte y apruebe una Ley de Amnistíapara los presos políticos cubanos. La iniciativa, que se sustenta en el derecho de queja y petición consagrado por el artículo 61 de la Constitución y la Ley No. 167/2023, fue impulsada a través de la campaña “Por una Amnistía Ya!” y contó con 1535 firmas iniciales, todas verificadas.
Publicada en una plataforma electrónica, la petición ha sido firmada hasta inicios de febrero por más de 2000 cubanos, de los cuales el 59% mantiene su residencia permanente en la isla, y el 6% de ellos son familiares de presos políticos.
Carta de Petición Ciudadana de una Ley de Amnistía
Dirigida: Al presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba y a todos los diputados en su condición de representantes del pueblo de Cuba.
Asunto: Ejercicio del derecho de queja y petición
“…yo os pido en nombre de ese honor de la patria que invocáis, que reparéis algunos de vuestros más lamentables errores, que en ello habría honra legítima y verdadera; yo os pido que seáis humanos, que seáis justos, que no seáis criminales, sancionando un crimen constante, perpetuo, ebrio, acostumbrado a una cantidad de sangre diaria que no le basta ya.”
(…)
“…en nombre de la justicia, suprema verdad, yo os exijo compasión para los que sufren en presidio, alivio para su suerte inmerecida, escarnecida, ensangrentada, vilipendiada.
Si la aliviáis, sois justos.
Si no la aliviáis, sois infames.
Si la aliviáis, os respeto.
Si no la aliviáis, compadezco vuestro oprobio y vuestra desgarradora miseria”.
José Martí. El presidio político en Cuba.
Marco legal e histórico
La ciudadanía tiene el derecho a queja y petición, recogido en la Ley No. 167/2023 y reglamentado por el Decreto 112/2024. Los diputados, en representación de la ciudadanía cubana, pueden presentar una iniciativa legislativa para una Ley de Amnistía. En un proyecto como el cubano, según explican teóricamente nuestras leyes, las iniciativas legislativas pueden enriquecerse mediante una labor participativa e inclusiva de la ciudadanía y la sociedad civil en el proceso legislativo; de hecho, cuando el Estado cubano lo ha considerado conveniente, ha llevado los proyectos de Ley a consulta popular. En Cuba, solo se ha redactado una Ley de Amnistía en 1955, promulgada por el dictador Fulgencio Batista para los asaltantes del cuartel Moncada, esgrimiendo criterios humanitarios, que fue posible gracias al apoyo popular de la ciudadanía cubana y a la gestión protagonizada por los familiares de los presos políticos y otras organizaciones de la sociedad civil.
Resulta cuanto menos contradictorio desde el punto de vista histórico, político y humano, que en un proyecto fundado y aún dirigido por los beneficiados y continuadores de aquel respaldo popular y aquella Ley, hoy se desoiga la voluntad popular y los argumentos que los familiares de nuestros presos actuales tienen para ofrecer a la Asamblea y al gobierno de este país, con la intención de reclamar un gesto de justicia y humanismo. Por último, es importante añadir que el discurso negacionista de que en Cuba no existen presos políticos es cada día más poco creíble y sostenible; hemos visto la recién liberación de presos políticos en Venezuela y Nicaragua, y esperamos un gesto similar del gobierno cubano que repare la injusticia que se está cometiendo.
Contexto actual de esta petición
Nuestra petición retoma una iniciativa anterior por su fuerza moral, la imperiosa necesidad de justicia y la importancia humanitaria de que sea atendida en estos momentos en que ya harán cinco años del injusto encarcelamiento de muchos cubanos tras las manifestaciones pacíficas del 11 y 12 de julio de 2021, que solo dejaron como fallecido a un manifestante quien murió de un disparo por la espalda de un policía y no ha recibido justicia.
El 19 de enero de 2024, Wilber Aguilar Bravo, padre del preso político Walnier Luis Aguilar Rivera, entregó en la Asamblea Nacional una petición para una Ley de Amnistía para todas las personas presas por motivos políticos en Cuba. Estaba dirigida a la diputada y vicepresidenta del órgano legislativo Ana María Mari Machado, mediante una carta firmada en el momento de la entrega por 34 familiares de presos políticos. Esta petición fue devuelta a su emisor, con la escueta justificación de que no cumplía los requerimientos exigidos, en un vehículo de la ANPP que fue acompañado hasta la casa de Wilber Aguilar por policías y agentes de la Seguridad del Estado, en un acto que demostró soberbia e impunidad.
Sin embargo, desde entonces hasta la fecha, la situación de los presos políticos en Cuba se ha continuado agravando. Por motivos similares a los que motivaron la misiva, han prevalecido las detenciones y condenas a cubanos inocentes que solo han persistido en ejercer el derecho al libre pensamiento, la libre expresión y otros derechos humanos ineludibles como el derecho de asociaciación y manifestación, refrendados por nuestra Carta Magna, que luego son tergiversados en acusaciones injustas enmascaradas generalmente en delitos comunes y generadas por el abuso de poder y la exclusión política como males de nuestra sociedad.
De igual forma, los firmantes de esta carta no han desistido en su empeño de pedir que se analice y debata en la Asamblea Nacional una Ley de Amnistía y se han continuado sumando firmas que legitiman la atención por los diputados de esta petición. Se suma a su perseverancia, la urgencia y necesidad de atender el problema de los presos políticos. Aunque el Estado cubano se niega a reconocerlos como tales, en estos momentos nuestro país tiene encarcelados a más de 1000 ciudadanos cubanos que se consideran privados de libertad por motivos políticos. Bajo delitos como sedición, desorden público, propaganda contra el orden constitucional, atentado, desacato, instigación a delinquir, resistencia, desobediencia, entre otros, se han juzgado a cubanos que han ejercido solo su derecho a expresarse libremente o manifestarse en espacios públicos. Existe información verificable de que la mayoría de estas personas no han incurrido en agresiones, actos violentos contra terceros ni daños materiales. También se han dictado sentencias desmedidas, desproporcionadas para los hechos cometidos; sin un solo muerto, herido grave ni daños significativos a la propiedad colectiva, existen en Cuba personas cumpliendo décadas de sentencia. El sistema de justicia cubano ha desestimado los recursos legales presentados colocando intereses de defensa a ultranza del sistema político en detrimento del derecho a la vida y a la libertad de sus ciudadanos, pese a que el soberano es el pueblo y que no hay nación sin el factor humano: “patria es humanidad”.
A todo ello se suma el alto costo de una creciente población penal general en Cuba que ya muestra hacinamiento (aproximadamente 90.000), dentro de la cual no se encuentran separados los presos políticos y de conciencia, como sí ocurría en los años 50, justamente al negárseles su condición política. Si valoramos la difícil situación económica (fundamentalmente alimentaria, energética, epidemiológica, higiénica y sanitaria) y social (con un incremento preocupante de la violencia) que vive el país, cuyas consecuencias nefastas para la salud y la vida se acrecientan en las deterioradas condiciones del ámbito carcelario, podríamos entender la urgencia humantaria de esta petición, máxime cuando se han incrementado en Cuba las muertes de prisioneros bajo custodia del Estado. Para el país, en medio de esta situación, la alta cifra de presos constituye un altísimo costo económico pero también político, en tanto crecen las constantes denuncias en el ámbito internacional, se incrementa el malestar de la ciudadanía expresada en el apoyo de los firmantes de esta petición y fundamentalmente crece el dolor de las más de mil familias atravesadas hoy por el drama de sustentar a una persona inocente o desmedidadmente sancionada, que se encuentra injustamente encarcelada y con riesgo para su vida.
En resumen, se hace urgente, hoy más que nunca, atender el reclamo de quienes como ciudadanos cubanos firmamos esta petición y reclamamos un gesto de humanidad, instando además a promover la participación ciudadana para el proceso de elaboración de la ley y la presentación del listado de presos políticos en Cuba. Atendiendo a todo lo anteriormente expuesto, a la vigencia y urgencia del reclamo, y al respaldo ciudadano que se manifiesta en las firmantes que han suscrito la petición, le reenviamos la siguiente misiva en respaldo a la petición anterior y esperamos en esta oportunidad sea respondida no con evasivas, sino como establece la ley:
Petición ciudadana
La Habana, 11 de enero de 2026
Diputadas y diputados:
Los tribunales del Estado han condenado a cientos de ciudadanos cubanos porque han visto una amenaza en su forma de expresar la voluntad de vivir en un país libre y democrático, donde estén garantizados el respeto a los derechos universales e inalienables de cada ser humano, la independencia de poderes, la pluralidad y la participación política. Son personas inocentes que han ejercido derechos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en nuestra Carta Magna. Por condicionantes políticas e ideológicas, sobre ellos no ha recaído la justicia, sino el escarmiento.
Habiendo agotado todas las vías establecidas por el Minjus para reclamar justicia para los cubanos presos de conciencia o sancionados por acciones con motivación o carácter político, en un país donde se prohíbe la abogacía independiente, acudimos a ustedes para que, como diputadas y diputados, inicien los procedimientos correspondientes en la Asamblea Nacional para debatir la urgencia de una Ley de Amnistía a petición de la ciudadanía y proceder a su redacción y análisis conforme a los procedimientos de la ley.
Esto significa el reconocimiento de que han sido injustas y desmedidas las condenas a cientos de personas por expresar inconformidad, disenso, ansias de libertad y voluntad de cambio democrático de forma pública, ya sea en las redes sociales, en las manifestaciones del 11 de julio de 2021, así como en actos de protesta colectivos o individuales que precedieron y prosiguieron a esa fecha, y que se inscriben en un ciclo más amplio que tiene en el debate sobre la libertad, los derechos humanos y la democracia su reclamo común.
La Ley No. 131/2019 de Organización y Funcionamiento de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado de la República de Cuba, otorga a los diputados la potestad para proponer proyectos de ley, y a nosotros el derecho de presentar peticiones, aunque no es común que esta prerrogativa se ejerza por los diputados.
Los familiares de los presos políticos y personas que los apoyan han sufrido el acoso por parte de la Seguridad del Estado, la policía y órganos de inteligencia, como represalia por abogar por la liberación de nuestros seres queridos. Se nos impide el derecho a la asociación y reunión pacífica, así como el derecho a la libertad de expresión y opinión a través de detenciones arbitrarias, interrogatorios, procedimientos de instrucción penal, cartas de advertencia, métodos de vigilancia sistemática y violaciones a la libertad de movimiento.
Más allá de estas conductas violatorias de los derechos humanos, continuaremos defendiendo a quienes no debieron estar un solo día en prisión. En los años por venir, no se podrá decir que los ciudadanos cubanos no pedimos y luchamos por todas las vías la Amnistía de los injustamente condenados.
Diputadas y diputados, los exhortamos a tener una actitud justa y compasiva, de escucha hacia la ciudadanía, consecuente con la responsabilidad histórica de atender este reclamo humanitario y no entorpecer con su silencio la voluntad legítima del pueblo y el derecho a la libertad de estos cubanos inocentes.
Quedamos atentos de su respuesta.
Firman la petición de Ley de Amnistía, los familiares de los presos políticos y ciudadanos que acompañan y comparten este reclamo.
Puedes firmar la petición en este enlace.
▶ Vuela con nosotras
Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.
(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)




















Responder