Demarcación | “Final de partida”

En este nuevo capítulo de "Demarcación", Marcela se apropia de un fragmento de "Final de Partida" de Beckett, donde "un rey paralítico, ciego y patético, es el último hombre en un mundo muerto".

Nuevo capítulo del ejercicio audiovisual Demarcación.

Junto a Esperando a Godot, Final de partida es considerada entre las obras más reconocibles del dramaturgo y escritor irlandés Samuel Beckett. Se trata de un drama en un acto para cuatro personajes, y fue publicado en 1957.

Concebido originalmente en francés, con el título Fin de partie, el propio Beckett lo tradujo al inglés, como Endgame, lamentando que no existiera un término más flexible y propicio en su lengua natal.

Sus protagónicos son Hamm, un viejo ciego que no puede permanecer de pie, y su sirviente Clov, incapacitado para sentarse. Aunque son interdependientes, no mantienen buenas relaciones. Los otros dos personajes, sin piernas, son los padres de Hamm: Nagg y Nell, quienes viven en contenedores de desperdicios. Como casi toda la obra de Beckett, esta pieza dramatúrgica es fundamentalmente sombría y propensa al minimalismo. Su título proviene del juego de ajedrez, y, como analogía, la resistencia de Hamm a aceptar el fin de su existencia se compara con la de un jugador aficionado al asumir su derrota, a diferencia de los jugadores experimentados que prefieren deponer el rey cuando todo está perdido.

Nacido en Irlanda en 1906, y fallecido en 1989, Samuel Barclay Beckett se desempeñó como dramaturgo, novelista, crítico y poeta. Es considerado uno de los más importantes exponentes del experimentalismo literario del siglo XX, inscrito en el modernismo anglosajón. Fue figura clave del llamado teatro del absurdo y uno de los escritores más influyentes de su tiempo, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1969.

Un dato para nada irrelevante es que fungió como asistente y discípulo de su coterráneo James Joyce.

Para este fragmento de Demarcación he escogido un desgarrador monólogo de Hamm, en el que el pesimismo de Beckett se manifiesta de modo perturbador y visceral, aún cuando en su obra no es infrecuente un sórdido sentido del humor.

La apropiación que hago de este fragmento no pretende crear interpretaciones contextuales. Es una lectura personalizada del magistral don del autor para escenificar una ceremonia fúnebre sin pompa ni palabrería, la ceremonia trágica de la condición humana: un rey paralítico, ciego y patético, eternamente postrado en un trono absurdo, es el último hombre que no acaba de morir en un mundo muerto. No hay nada que esperar. El tiempo se ha detenido.

Cartel del episodio 7 del ejercicio audiovisual Demarcación
Cartel del episodio 7 del ejercicio audiovisual Demarcación
Demarcación es un ejercicio audiovisual para ejercitar la memoria, donde revisito textos teatrales que me permiten profundizar, reflexionar y vivenciar historias que han develado a lo largo de los siglos la compleja relación del hombre consigo mismo, y por consiguiente con su naturaleza controversial. Es un acercamiento íntimo a la poética de la literatura teatral, seleccionando fragmentos de interés personal, con especial énfasis en las palabras y lo que ellas nos hacen sentir, lo que pueden provocar y modificar en nuestra conducta. Dar continuidad con el presente texto, es parte de la idea generada para esta serie, y que me acompaña cada día al reparar en la realidad de un país que se debilita, y muere espiritualmente segundo a segundo.