Annie Ernaux, decimoséptima mujer en alzarse con el Premio Nobel de Literatura

“El campo literario sigue dominado por los hombres y su ideología. Un escritor de verdad sigue siendo un hombre. Una mujer que escribe es, como mucho, una novelista”, expresó irónicamente Annie Ernaux en una entrevista.

Annie Ernaux
Annie Ernaux. / Imagen: CNN

Una mujer, francesa y de 82 años, fue escogida por la Academia Sueca para otorgarle el Premio Nobel de Literatura 2022. Su nombre es Annie Ernaux y es la decimoséptima mujer que se alza con la mayor distinción a las letras en el mundo.

Eso sí, la quinta entre los últimos diez galardonados, tras suceder a Louise Glück (2020), Olga Tokarczuk (2018), Svetlana Aleksiévich (2015) y Alice Munro (2013), en lo que sin lugar a dudas es un efecto positivo en la crítica al sesgo de género que marcó a la Academia Sueca en el pasado siglo.

Según el dictamen del premio, dotado con 10 millones de coronas suecas (más de 920 000 euros), el galardón recayó en la escritora octogenaria por “el coraje y la agudeza clínica con que la escritura de Ernaux desvela las raíces, los extrañamientos y los frenos colectivos de la memoria”.

Una veintena de títulos, en su mayoría autobiográficos e intimistas, dan cuenta de esa valoración y hacen justicia a quien se considera a sí misma una etnóloga.

Premios de la Lengua Francesa (2008) y el Formentor de las Letras (2019) para Annie Ernaux

No es la primera vez que un jurado reflexiona sobre el valor de la memoria en Ernaux, pues similar juicio le deparó los premios de la Lengua Francesa, en 2008 y el Formentor de las Letras en 2019. Este último entregado en España, donde los lectores hispanohablantes han podido disfrutar de la autora, ampliamente traducida a nuestra lengua.

Ernaux nació en Lillebonne, en la Normandía de 1940, que poco años después se convertiría en escenario decisivo de la Segunda Guerra Mundial. Imposible que este hecho no dejara secuelas en la niña que marchó a Rouen tras la liberación, con el objetivo de estudiar literatura en la universidad.

Desde entonces, ha dedicado su vida a la enseñanza como profesora de letras modernas, vocación que lleva junto a sus testimonios feministas en obras como La mujer helada (1981), No he salido de mi noche (1997), Perderse (2001), El uso de la foto (2005), Los años (2008), Memoria de chica (2016).

Annie Ernaux: “No me considero un ser único y singular sino el resultado de una suma de experiencias y determinaciones sociales, históricas y hasta sexuales”

Para hacerse una idea de esta cronista de la vida y los desafíos de las mujeres, basta leer su primer libro publicado, Los armarios vacíos (1974), donde relata el aborto de una chica de 20 años —¿ella misma?— en una residencia universitaria. En La vergüenza (1997), ya dentro de la línea intimista, Ernaux narra cómo a sus doce años su padre quiso matar a su madre.

“Soy una etnóloga de mí misma. ¿Que cuento intimidades? Lo íntimo siempre es algo social. Es inconcebible un yo puro en el que los otros, las leyes, la historia, no estuvieran presentes. El relato del aborto clandestino que cuento en El acontecimiento (2000) hubiera sido distinto con una ley y una sociedad distintas. No me considero un ser único y singular sino el resultado de una suma de experiencias y determinaciones sociales, históricas y hasta sexuales”, ha declarado Ernaux, quien define su estilo como “auto-socio-biográfico”.

“El campo literario sigue dominado por los hombres y su ideología…”

En la actualidad, la Premio Nobel vive en Cergy-Pontoise, a unos 40 kilómetros de París, un pueblo ilustrado por la arquitectura del neoclásico posmoderno de Ricardo Boffil. Desde su casa, en la que se rodea de hijos y nietos, la discípula de Flaubert y Zola ha lanzado fuertes mensajes a un mundo intelectual “dominado por hombres”.

“El campo literario sigue dominado por los hombres y su ideología. Un escritor de verdad sigue siendo un hombre. Una mujer que escribe es, como mucho, una novelista”, contó irónicamente al diario español El País, a quienes confesó su esperanza en el movimiento MeToo para cambiar a una sociedad enquistada en viejos moldes.

“Hace no tanto, la palabra feminista era un insulto. Hacia 2010 empecé a ver un nuevo despertar, aunque en Francia tampoco sea muy vigoroso”, lamentó.

La obra de Ernaux ha llegado también al cine, con L’autre, en 2008, adaptación de La ocupación; o las homónimas Pasión simple y El acontecimiento. Esta última ganadora del León de Oro en 2021 y candidata al Oscar por Francia.