“Todos los días deberían ser de la Tierra”

Las especies desaparecidas, los océanos plagados de plásticos y el calor extremo, son algunos de los síntomas de quiebre ecológico que sufre hoy el planeta a causa de la acción del ser humano.

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Planeta Tierra. / Imagen: Pixabay.

Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra. Gea, como la llamaban los antiguos griegos, o Pachamama, para los andinos, siempre ha sido representada como una figura femenina, una diosa de la fertilidad y la creación, que en su benevolencia hace crecer las cosechas y da alimento, y con su furia quiebra los suelos y los cubre de magma.

La diosa de todo lo que nos rodea, madre de los dioses del Olimpo y de los cuatro elementos hoy enfrenta una gran crisis. Las miles de especies desaparecidas, los océanos plagados de plásticos, el calor extremo, la sequía e incluso la más reciente pandemia, son síntomas relacionados con el quiebre ecológico que sufre el planeta a consecuencia de la acción del ser humano.

En las últimas décadas numerosos actores sociales: movimientos, ONGs y líderes de opinión se han pronunciado al respecto, promoviendo el mensaje de la necesidad de cambiar nuestro modo de vida actual hacia uno más amigable con el planeta.  Reducir la huella de carbono y frenar en todo lo posible la producción de basura son de las premisas más urgentes ante la amenaza que enfrenta la vida en el planeta a causa del cambio climático.

El Papa Francisco, por citar un ejemplo, máximo representante de la Iglesia Católica, un pontífice con una importante trayectoria ecológica, hace unos años divulgó la encíclica Laudato Si´. El texto explora las verdaderas causas de la destrucción en el planeta y propone desde la cultura, la educación y la tecnología, nuevas formas de entender el conflicto desarrollo-naturaleza.

Papa Francisco, un pontífice con una importante trayectoria ecológica. / Imagen: Internet.

Muchas otras culturas y religiones, como es el caso en Asia del budismo o el jainismo, tienen incorporado en su imaginario una relación simbiótica con el Medio Ambiente y proponen, desde la alimentación hasta la forma de expresarse, maneras para vivir en paz con las energías y formas de manifestación de la Madre Tierra.

Por otro lado, la destrucción –peligrosamente irreversible– que ha llevado a cabo el ser humano, principalmente en los últimos siglos a partir de la Revolución Industrial, siguen siendo un tema a priorizar. Recientemente el grupo Scientist Rebellion, integrado por científicos de todo el mundo, ha impulsado numerosas acciones de protesta para exigir que se les escuche y declarar el peligro que corremos y que parecemos querer ignorar a toda costa.

Hace unos días, un científico de la NASA, Peter Kalmus, miembro de esta organización, inauguró una protesta en Los Ángeles. La acción consistió en que, un grupo de científicos, incluyendo al propio Kalmus, se encadenaron a las puertas del banco JP Morgan Chase como protesta por el financiamiento de combustibles fósiles que lleva a cabo esta institución bancaria, en las que están involucradas cantidades exorbitantes de dinero.

Peter Kalmus protesta en Los Ángeles. / Cuenta oficial de Twitter de Peter Kalmus.

Kalmus, en videos tomados durante la protesta, aseguraba estar allí “porque no se escucha a los científicos”, “hemos tratado de advertirles durante muchas décadas”, “vamos a perderlo todo” y agregó: “no bromeamos, no mentimos ni exageramos”. Más tarde, en su cuenta de Twitter subrayó: “Es hora de que nos pongamos de pie, tomemos riesgos y hagamos sacrificios por este hermoso plantea que nos da vida, que nos da todo.”

Cabe señalar que muchas otras acciones de protesta se han llevado a cabo alrededor de todo el mundo, y cada vez son más los movimientos que despiertan para alzar su voz en favor del planeta. Su inspiración y esta fecha traen al centro del debate público el hecho que lo más importante es recordar que todos los días deberían ser el Día de la Tierra, el día que elijamos vivir. Por ahora solo queda luchar y esperar que lleguemos a tiempo.