EE.UU. aumenta su presencia militar cerca de Cuba
En medio de crecientes tensiones y como parte de la operación Lanza del Sur, Estados Unidos realiza un despliegue naval y aéreo próximo a las costas de Cuba.
Estados Unidos ha reforzado su presencia en el Caribe mediante un amplio despliegue de buques de guerra y aeronaves de vigilancia cerca de Cuba, en un contexto de máxima presión sobre el régimen de Díaz-Canel y crecientes tensiones geopolíticas en la región.
Los buques de guerra USS Stockdale, USCGC Stone y USCGC Diligence llegaron el martes 3 de febrero a la bahía de Puerto Príncipe, a solo 78 kilómetros de Cabo Maisí, en el extremo oriental de la provincia de Guantánamo. El movimiento es parte de la Operación Lanza del Sur, según anunció la Embajada estadounidense en Haití.
Un día después, el 4 de febrero, un avión de reconocimiento RC-135V/W Rivet Joint, una de las principales plataformas de espionaje electrónico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, realizó un vuelo a todo lo largo de la costa norte cubana, según datos de la plataforma FlightRadar24. La trayectoria visible en el mapa muestra a la aeronave desplazándose paralela al litoral de la isla, de este a oeste, antes de girar hacia el norte y regresar a La Florida, sin ingresar en el espacio aéreo cubano.
El avión está diseñado para interceptar y analizar casi en tiempo real comunicaciones y emisiones electrónicas provenientes de radares y sistemas de defensa aérea hostiles, y puede transportar a más de 30 personas, entre pilotos, oficiales de guerra electrónica y operadores de inteligencia.
La plataforma Flightradar24 detectó también, durante la madrugada del viernes 6 de febrero, un dron militar MQ-4C Triton sobrevolando cerca de la costa norte del occidente cubano. Este vehículo aéreo no tripulado, desarrollado por la Armada de Estados Unidos, se emplea en misiones de reconocimiento y vigilancia de larga duración sobre el océano, y fue avistado cerca de la capital cubana.
Un contexto de tensiones crecientes

Estos movimientos se producen en un momento de extrema tensión entre Washington y La Habana. El 29 de enero, Donald Trump firmó un decreto presidencial que declara una emergencia nacional relacionada con Cuba, calificando al régimen como una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos. La Casa Blanca también anunció sanciones contra cualquier país que suministre petróleo a la isla sin autorización estadounidense y llamó al régimen de Díaz-Canel a negociar una salida antes de que fuera demasiado tarde.
A fines de enero, fuentes del gobierno estadounidense advirtieron que Trump estaba evaluando la posibilidad de imponer un bloqueo naval a la isla para impedir el arribo de combustible.
En ese contexto, el aterrizaje de un avión de carga militar ruso Ilyushin Il-76 en la base militar de San Antonio de los Baños, a unos 50 kilómetros al sur de La Habana, el 1 de febrero, generó alarma en Washington. La aeronave, operada por la compañía Aviacon Zitotrans, está sancionada por Estados Unidos, Canadá y Ucrania por su papel en el transporte de equipo militar. El Departamento del Tesoro estadounidense señaló en enero de 2023 que Aviacon Zitotrans ha transportado cohetes, ojivas y piezas de helicópteros a distintas partes del mundo.
El mismo avión, registrado con el código RA-78765, había volado a Venezuela, Nicaragua y Cuba a finales de octubre de 2025, en medio de las crecientes tensiones entre Caracas y Washington. Aunque no se ha confirmado oficialmente qué transportaba el Il-76 en este último vuelo a Cuba, el silencio oficial y el momento del aterrizaje han alimentado dudas sobre un posible refuerzo militar a la isla en un momento crítico, pues en operaciones anteriores se reportó que esta aeronave llevó a Venezuela sistemas avanzados de defensa aérea Pantsir-S1 y Buk-M2E.
La Operación Lanza del Sur implica un despliegue significativo de capacidades militares estadounidenses en el Caribe, que incluye portaviones, aeronaves y combatientes de élite, en un claro mensaje de fuerza dirigido al régimen cubano, que Washington considera hostil.
En sus últimas declaraciones, Díaz-Canel aseguró su disposición a dialogar con Estados Unidos, aunque negó cualquier cambio político en la isla y acusó al gobierno de Trump de ejercer una presión criminal contra la isla. La Casa Blanca, por su parte, recordó que el régimen de La Habana está al borde del colapso y exigió a Díaz-Canel ser prudente al dirigirse al presidente Trump.
▶ Vuela con nosotras
Nuestro proyecto, incluyendo el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), y contenidos como este, son el resultado del esfuerzo de muchas personas. Trabajamos de manera independiente en la búsqueda de la verdad, por la igualdad y la justicia social, por la denuncia y la prevención contra toda forma de violencia de género y otras opresiones. Todos nuestros contenidos son de acceso libre y gratuito en Internet. Necesitamos apoyo para poder continuar. Ayúdanos a mantener el vuelo, colabora con una pequeña donación haciendo clic aquí.
(Para cualquier propuesta, sugerencia u otro tipo de colaboración, escríbenos a: contacto@alastensas.com)




















Responder