Cuba activa medidas de emergencia y aumenta la represión ante la crisis
Cuba se encuentra hoy en una situación insostenible, y a pesar de todos los llamados a un cambio, el régimen continúa optando por la represión.
El régimen cubano anunció el pasado viernes 7 de febrero un paquete de medidas de emergencia para enfrentar la grave crisis energética que atraviesa la isla, caracterizada por apagones diarios que superan las 20 horas en todas las localidades. El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga presentó las disposiciones en un programa de la televisión estatal.
Medidas de emergencia
Entre las medidas más significativas destaca la reducción de la jornada laboral estatal a cuatro días, de lunes a jueves, que entraría en vigor desde lunes 9 de febrero. Las empresas estatales implementarán además el teletrabajo de forma generalizada.
En el ámbito educativo, se acortarán los días escolares y las universidades reducirán el requisito de asistencia presencial, implementando un sistema de clases semipresencial.
El gobierno también impuso restricciones severas a la venta de combustible y redujo drásticamente los servicios de transporte interprovincial por autobús y tren. El combustible será destinado a la protección de los servicios esenciales y a las actividades económicas indispensables, explicó Pérez-Oliva Fraga.
El sector turístico, principal fuente de divisas del país, tampoco escapa a las medidas. Se decretó el cierre de varios centros turísticos en destinos clave como Varadero, Cayo Coco y Cayo Guillermo, y se anunció que a partir del martes 10 de febrero y durante un mes los aeropuertos internacionales cubanos no tendrán combustible para aviones, lo que hace aún más grave el transporte de turistas hacia y desde Cuba.
Regreso a la “opción cero”

El presidente Miguel Díaz-Canel advirtió días antes que “vendrán tiempos difíciles”, sobre para el pueblo, y recuperó el concepto de “opción cero”, un plan de supervivencia extrema diseñado por Fidel Castro durante el Período Especial de los años 90, tras el colapso de la Unión Soviética. Muchos cubanos aún recuerdan aquellos años de apagones de hasta 16 horas diarias, escasez de alimentos, calles vacías, fábricas paralizadas y empleados enviados a casa con apenas el 60% del salario. Pero la situación actual de la isla se dibuja mucho más crítica en el horizonte inmediato.
La crisis se agravó tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero, un giro radical que cortó totalmente el suministro de petróleo venezolano a la isla. De los 110 mil barriles diarios que Cuba requiere, Venezuela aportaba en 2025 alrededor de 30 mil. Además, el presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado las sanciones, amenazando con imponer aranceles adicionales a cualquier país que suministre crudo a la isla, lo cual ha incidido en que otros proveedores habituales de combustible a Cuba, como México, se abstuvieran de hacerlo.
En medio de la crisis, el dictador Díaz-Canel aseguró que se mantendrán las inversiones en energías renovables, y afirmó que en 2025 se instalaron 49 parques fotovoltaicos en todo el país. La producción nacional de petróleo representa actualmente el 30% del consumo del país.
Ante la gravedad de la crisis, varios países han anunciado envíos de ayuda humanitaria a Cuba, incluidos los propios Estados Unidos; un gesto que el régimen de La Habana calificó de “hipócrita”. Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó su preocupación por el impacto de la crisis, advirtiendo que la situación podría empeorar si no se encuentra una salida.
Atrapado en una situación desesperada, el régimen de La Habana hace malabares entre promesas de recuperación, llamados a la confianza y aumento de la represión a quienes disienten. Frente a una población que ya parece haberse cansado de las malas decisiones económicas, la corrupción, la pobreza crónica, la renuencia a cambiar y un discurso cada vez más alejado de la realidad, los órganos represivos aumentan su agresividad e intentan apagar toda expresión de malestar.
La detención en Holguín de jóvenes Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, integrantes del colectivo El4tico, y la imposición de una medida cautelar de prisión domiciliaria contra la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler, son dos de las más recientes acciones del régimen contra la libertad de expresión en un contexto cada vez más tenso. Con más de mil presos políticos en sus cárceles e incontables familias agobiadas por la emigración de sus hijos, la represión y las carencias, Cuba se encuentra hoy en una situación insostenible, y a pesar de todos los llamados a un cambio, el régimen continúa optando por el ejercicio tiránico del poder.
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