Feminicidio | Yadira Sueiro, nueva víctima de violencia de género en Cuba

Yadira fue asesinada el pasado 13 de octubre por su expareja en el municipio Songo La Maya, Santiago de Cuba. Ninguna organización oficial cubana o medio de prensa, se ha hecho eco.

Yadira Sueiro Pérez, joven cubana víctima de feminicidio
Yadira Sueiro Pérez, joven cubana víctima de feminicidio. Foto: Facebook

La joven de 22 años, Yadira Sueiro Pérez, fue asesinada el pasado 13 de octubre por su expareja, según informó el medio independiente Cubanet.

El hecho violento ocurrió en el poblado de Corralón, en el municipio Songo La Maya, Santiago de Cuba. La víctima fue agredida con un arma blanca por su ex-pareja y murió en el hospital como resultado de las heridas.

El feminicida ha sido identificado como Osmel Morell Plutín, de 24 años, quien se entregó a la policía acompañado por su padre, según el ya citado reporte de Cubanet.

En enero de este mismo año, el Observatorio de Género de Alas Tensas, verificó en esa misma provincia, el feminicidio de Daymarelis Rizo Echavarría, de 21 años. En esa oportunidad el agresor había sido la pareja.

Hasta la fecha, OGAT ha registrado al menos 28 feminicidios, pero nos encontramos en proceso de verificación de al menos otros tres casos.

Dispositivos públicos contra el feminicidio

La violencia de género es la máxima expresión de la desigualdad en el mundo. “Se trata de una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por ser consideradas, por sus agresores, como sujetos carentes de derechos mínimos de libertad, respeto y capacidad de decisión”, según la definición encontrada en la Ley Integral contra la Violencia de Género de España (LO 1/2004).

Por su carácter estructural es que las plataformas feministas cubanas hacemos hincapié en la importancia de las políticas públicas frente a los punitivismos existentes.

La realización de campañas de sensibilización en las redes y en los medios públicos; la implementación de refugios para mujeres maltratadas, así como las acciones de solidaridad y de denuncia, nacidas en el seno de asociaciones comunitarias independientes, son algunos de los dispositivos que a nivel internacional ya se desarrollan y que en Cuba aún no han sido permitidos, ni habilitados, por el carácter autoritario del régimen, y su visible despreocupación por la seguridad de las mujeres.

La violencia de género es una problemática que nos compete, y las instituciones cubanas, que no dan lugar a la gestión independiente en el país, tienen la obligación de cumplir con su objeto social.