Mercedes de Acosta aceptó el costo de ser visible en un mundo que castigaba esa visibilidad, y aun así dejó huellas que hoy siguen hablando.
En su documental “De bateyes” (1971), Sara Gómez recupera del olvido un espacio esencial para la historia de la sociedad y la cultura cubanas.
La oposición organizada, la sociedad civil y los medios independientes deben ganar protagonismo en la todavía incipiente transición democrática de Venezuela.
La condición de mujer artista atraviesa la trayectoria creativa de Luchita Hurtado de manera estructural y sostenida a lo largo de todo el siglo XX.
La obra cinematográfica de Gloria Rolando es un documento imprescindible para comprender las complejas dinámicas culturales de Cuba y el Caribe.
El trabajo de Aurelia Castillo como biógrafa muestra su sensibilidad artística y su agudeza para valorar a otras figuras esenciales de la cultura cubana.
Una reflexión sobre el miedo, la desorientación y la responsabilidad ciudadana ante un futuro que ya ha comenzado y exige preparación colectiva.
La irreverencia de Mercedes Pardo no consistió en oponerse frontalmente al sistema, sino en no obedecer plenamente sus reglas.
La película explora la tensión entre los mandatos culturales de la maternidad y su dimensión instintiva.