Su autenticidad y fuerza en pantalla la elevaron al símbolo de la identidad femenina cubana.
Nicolás Guillén Landrián abrió las puertas del cine cubano a la posmodernidad para documentar la dureza de la vida cotidiana en Cuba.
Nicolás Guillén Landrián creó un lenguaje único en la cinematografía cubana, en el cual la ironía y el humor adquieren un auténtico valor estético.
Entrevista a Lunes Oña, director de Hijos de la Diáspora: “Tenemos un trauma heredado y ese dolor lo hereda la siguiente generación”.
En 1959, Margarita Alexandre fue la primera mujer en producir y participar en la dirección de un filme en Cuba, aunque no apareció en los créditos.
Aida Bueno Sarduy y las fundadoras del laboratorio de creación "Empoderadas" destacan la urgencia de contar historias propias y deconstruir los estereotipos racistas dentro del cine.
“Mariana Martins disecciona los acontecimientos culturales y políticos que marcaron los primeros años del proceso revolucionario cubano.”
“Enemiga de convencionalismos, María Isabel Díaz es una de las actrices más intensas de la historia de las artes escénicas en Cuba.”
Sara Gómez intuyó, a partir su estudio de Franz Fanon, que el “hombre nuevo” no se moldeaba con arcilla, a la manera del Golem checo.
Sara Gómez es, a pesar de los años transcurridos desde su muerte, una de las figuras más relevantes de la historia del cine cubano.