México, Chile, Rusia y otros países anuncian envíos de ayuda a Cuba en medio de fuertes debates sobre la crisis humanitaria y la necesidad de poner fin al régimen.
La intervención de Almagro se produce en medio de un endurecimiento del pulso entre Washington y La Habana.
La influencer sostiene que no puede hablarse de paz en un país atravesado por apagones, escasez de alimentos, medicamentos, y miedo a expresarse.
Estas revelaciones dejan claro que la política hacia Cuba se juega en dos tableros: uno de retórica para las cámaras y otro de concesiones silenciosas.
Evadiendo la responsabilidad del régimen en la crisis actual, Pérez-Oliva Fraga culpó a EE.UU. y exigió más sacrificio a un pueblo ya agobiado por la pobreza.
Entre las medidas anunciadas están la disminución de las cirugías, el uso de la medicina natural y la creación de brigadas médicas municipales.
Cuba se encuentra hoy en una situación insostenible, y a pesar de todos los llamados a un cambio, el régimen continúa optando por la represión.
Las mujeres cubanas se han visto obligadas a retroceder décadas en el tiempo, sustituyendo las hornillas eléctricas por fogones improvisados de leña o carbón.
El pueblo pide Libertad mediante los continuos cacerolazos, mientras el dictador pide más sacrificios y anuncia la “opción cero”.
Las medidas, anunciadas en un contexto de intensa represión a toda forma de disidencia, serán “muy difíciles” para el pueblo ya agobiado por la crisis.