Un testimonio que pone en entredicho décadas de retórica oficial tras años de carencias extremas y promesas incumplidas por el régimen en la Isla.
A pesar de que las trabajadoras sociales clasificaron la vivienda de Eilien Ortiz como derrumbe total, el Estado ha dejado esta madre cubana a su suerte.
Trump afirmó que su Gobierno conversa con La Habana, pero el vicecanciller Fernández de Cossío dijo que no existe una “mesa de diálogo” con Estados Unidos.
La presidenta de México asegura en conferencia de prensa, el envío de suministros básicos a Cuba por razones humanitarias, pero excluye el petróleo.
El colapso del sistema energético y la falta de gas, devuelven a las familias cubanas a la precariedad tecnológica de hace tres décadas.
Los residentes de Centro Habana conviven con la proliferación de plagas y un creciente riesgo epidemiológico, síntomas de un deterioro que trasciende a la capital.
México, Chile, Rusia y otros países anuncian envíos de ayuda a Cuba en medio de fuertes debates sobre la crisis humanitaria y la necesidad de poner fin al régimen.
La intervención de Almagro se produce en medio de un endurecimiento del pulso entre Washington y La Habana.
La influencer sostiene que no puede hablarse de paz en un país atravesado por apagones, escasez de alimentos, medicamentos, y miedo a expresarse.
Estas revelaciones dejan claro que la política hacia Cuba se juega en dos tableros: uno de retórica para las cámaras y otro de concesiones silenciosas.