La escritura de Laura Esquivel se distingue por esa mezcla de humor y sensibilidad con que explora el mundo íntimo de la mujer.
Conocida sobre todo por su novela “Frankenstein”, Mary Shelley es una de las escritoras más relevantes del romanticismo británico.
La exploración de la memoria, el desgarramiento por las pérdidas irreparables y la violencia son temas recurrentes en la obra de Najwa Benchebab.
En sus cuentos, Samanta Schweblin maneja hábilmente la tensión oculta en las situaciones cotidianas para desnudar los conflictos íntimos de sus personajes.
En este ensayo, Virginia Woolf habla de cómo evoluciona el hábito de la lectura desde la juventud hasta la madurez, del placer y la experiencia que aporta.
En este poema de Dulce María Loynaz resalta, junto a la frustración de la mujer incapaz de procrear, la fuerza de un carácter que no se rinde a la adversidad.
En sus relatos, Carmen Martín Gaite exploró las complejidades de la psicología humana y las profundas contradicciones de la sociedad española de posguerra.
Símbolo de la sensibilidad femenina y de la lucha por la emancipación de las mujeres, Julia de Burgos es una de los poetas imprescindibles de su país.
Los cuentos de Hebe Uhart arraigan en los detalles comunes de la vida, y a través de ellos nos hacen pensar en los problemas más profundos de la existencia.