Ida Gramcko es una de las voces más auténticas de la literatura venezolana, con una obra que transita desde el lirismo íntimo hasta la ruptura de las normas.
Con un estilo único, Ilse Aichinger combinó en sus relatos el escepticismo más radical con una esperanza lúcida y una aguda observación de la realidad.
La poesía de Luisa Pérez de Zambrana fue mucho más allá de la elegía y el intimismo, para reflejar el paisaje cultural de su país a fines del siglo XIX.
En este texto, Susan Sontag reconoce a Borges como un modelo de escritor universal, y reflexiona sobre el lugar de la literatura en el mundo contemporáneo.
Los relatos de Sarah Orne Jewett reflejaron la fuerza de carácter y la independencia de las mujeres en el entorno rural norteamericano del siglo XIX.
La poesía de Gioconda Belli no explora solo la dimensión erótica del ser mujer, sino que aborda disímiles facetas de su identidad en el mundo contemporáneo.
Con una prosa emocional y poética, Teodora Dimova se enfoca en el dolor que dejó en las mujeres de Bulgaria la violencia estatuida por el comunismo.
La escritura de Laura Esquivel se distingue por esa mezcla de humor y sensibilidad con que explora el mundo íntimo de la mujer.
Conocida sobre todo por su novela “Frankenstein”, Mary Shelley es una de las escritoras más relevantes del romanticismo británico.
La exploración de la memoria, el desgarramiento por las pérdidas irreparables y la violencia son temas recurrentes en la obra de Najwa Benchebab.