La activista Lara Crofs fue detenida mientras trasladaba comida y ropa para personas vulnerables en La Habana. Denunció confiscación de insumos y hostigamiento.
Las mujeres cubanas se han visto obligadas a retroceder décadas en el tiempo, sustituyendo las hornillas eléctricas por fogones improvisados de leña o carbón.
El pueblo pide Libertad mediante los continuos cacerolazos, mientras el dictador pide más sacrificios y anuncia la “opción cero”.
La capital ha alcanzado un punto crítico, donde la acumulación de desechos ya no es solo un problema estético, sino una crisis de seguridad nacional.
Mientras Guevara defendía el legado de su padre, los manifestantes la increparon con consignas contra la falta de libertades y la crisis humanitaria en Cuba.
La mujer expone al mundo cómo funciona la “limpieza social” del régimen en la capital cubana: “te detienen no por lo que haces, sino por de dónde eres”.
En un esfuerzo desesperado por minimizar la crisis energética en Cuba, la vocera oficialista asegura: “Martí no conoció la luz eléctrica y era un genio”.
Durante una conferencia de prensa, consultada sobre una eventual reanudación de los suministros, se limitó a señalar que “en su momento se informará”.
Cuba enfrenta una grave crisis sanitaria caracterizada por la escasez crítica de medicamentos esenciales y suministros médicos.
Este acto de honestidad política, subraya que incluso, dentro de las estructuras de poder se reconoce que el sistema ha tocado fondo.