Voces del cuerpo | Testimonio de mis tripas

“Ante la crisis que hay en Cuba, traer una vida al mundo, para mí, es un acto de fe, de esperanza”.

testimonio de mis tripas. mujer embaraza sostiene alimentos en sus espaldas
Documentación artística del embarazo de Yindra Regueifero. Imágenes: Marcos Antonio Fernández

Decidí ser madre en medio de una multicrisis en mi país y en el mundo. Con plena conciencia de las carencias y del momento en que se encuentra mi carrera profesional.

Cuando decidí gestar una vida y traerla al mundo, supe que habría cambios. Que no me sería posible continuar trabajando presencialmente en el teatro, ni en mis trabajos de sobrevivencia como son las clases de bailes a particulares, los bailes en fiestas y bares nocturnos, etc.

imagen de un ultrasonido
“Imagen de mi ultrasonido”. Foto: Cortesía de la autora

Por otro lado está cómo la sociedad mira la maternidad. Como difícilmente se respeta el ir en contra de la mayoría, hay muchas mujeres que, si a una edad determinada no han parido, se ven sometidas a interrogatorios y a presiones sociales.

Las que deciden ser madres también sufren cuestionamientos, que si “hay incertidumbre económica”, que si hay “sobrepoblación”.

Los prejuicios y los cuestionamientos vienen de todas partes, incluso de otras mujeres.

torso desnudo de una mujer embarazada envuelta en un velo
“Los cuestionamientos sobre por qué embarazarnos en contextos de crisis, vienen de todas partes”. Fotografías: Marcos Antonio Fernández

Para este primer embarazo mío cuento con el ejemplo de mi madre, quien me engendró y me tuvo en la década del noventa del siglo pasado, durante el llamado Periodo Especial.

Transitó y sobrepasó las circunstancias económico-sociales para traerme al mundo. Hoy soy una mujer de 25 años dispuesta hacer también lo mismo que ella.

Un acto de fe

Para realizar este viaje busco referentes entre las mujeres mambisas, entre las cubanas guerreras, y en las que permanecemos aquí, pese a que en la sociedad cubana hay una variedad de mujeres que ni se pueden permitir salir del país, ni desean traer al mundo a una criatura.

Apelando a estos referentes, diversos, me siento con la fuerza para ser madre y artista a la vez, porque así lo he decidido.

Traer una vida al mundo, en mis circunstancias, es un acto de fe, de amor, de esperanza. Es una necesidad inexplicable, es una sensación, un sueño.

rostro de una mujer tras un velo
“Traer una vida al mundo, en mis circunstancias, es un acto de fe”. Fotografías: Marcos Antonio Fernández

He usado mi proceso gestacional y el de otras embarazadas, para investigar sobre el cuerpo.

Como artista he experimentado la danza de mi cuerpo embarazado. He explorado, inspirada en los movimientos fetales, improvisaciones corporales con la pauta de imaginar estar dentro de la bolsa de líquido amniótico.

rostro difuminado por un velo

Esta danza de la creación la he querido documentar, para compartir en libertad el testimonio de mis tripas.

Testimonio de mis tripas

He sobrepasado vómitos, náuseas, cansancios, órdenes médicas de reposo, mal transporte, precios excesivos de la comida, anemia ligera.

Siento que mi cuerpo, en el proceso de gestación, regresa a un estado salvaje, animal. He perdido posturas de la forma humana y he ido hacia una esencia básica de lo que somos.

No me preocupan los pelos de ninguna parte de mi cuerpo, no tengo necesidad de socializar.

En el pasillo gritan, corren, escuchan música. Avisan de lo que ha llegado a la bodega. Se lamentan. Yo solo me percato que ingiero mis alimentos de una manera primitiva. No me importa la ropa que me pongo, los olores. Solo me importa este proceso en el que solo siento, apenas pienso. Y es mi verdad.

mujer embarazada con un bombillo delante
“Mi cuerpo en el proceso de gestación regresa a un estado salvaje”. Imagen: Marcos Antonio Fernández

Me he encerrado en mí, he buscado en mí y he creado, desde la soledad, un espacio de resguardo para fomentar una vida.

Mi respuesta ante la crisis ha sido ser madre. Porque para mí, en medio de las ruinas de una guerra, lo más hermoso que puedes encontrar es una pequeña plantica silvestre naciendo de los escombros.

Mi carrera se va pausar un tiempo, como mismo sucede con todas las mujeres artistas que deciden ser madres, pero es un momento para vivir una experiencia creativa otra.

  • varias manos abrazan la barriga de una mujer embarazada

¿Cuál sería la diferencia entre hacer una obra de arte y traer una vida al mundo? ¿Cuál la semejanza? Estos dos procesos están estrechamente relacionados.

Ambos, cuando son procesos sinceros y conscientes, nacen de una necesidad visceral, llevan sacrificio, dedicación, amor e investigación para ser creados.

Por eso este momento para mí es un proceso creativo que trasgrede las fronteras entre la vida personal y mi profesión.

Regresaré al escenario y cuando lo haga será desde otra perspectiva, con otra experiencia vivida por mi cuerpo.

dos torsos desnudos se abrazan
“Mi respuesta ante la crisis ha sido ser madre”. Imágenes: Marcos Antonio Fernández