Un padre y nueve hombres más imputados en Francia por drogar y abusar sexualmente de un menor de cinco años

La perversidad de este caso expone la magnitud del abuso sexual infantil en Francia y reabre el debate sobre la sumisión química en ese país.

| Mundo | 19/02/2026

La Fiscalía de Lille, Francia, anunció el pasado 3 de febrero de 2026 la imputación formal de diez hombres, con edades comprendidas entre los 29 y los 50 años, por la violación bajo sumisión química de un niño de cinco años. 

Los hechos investigados tuvieron lugar un año antes, el 14 de febrero de 2025, durante una sesión de chemsex —práctica que combina el consumo de drogas con relaciones sexuales— celebrada en un apartamento de la ciudad de Lille, al norte de Francia. Tras el suicidio de uno de los acusados, los otros nueve permanecen en prisión preventiva.

La pena máxima por el delito de violación con tortura o actos de barbarie es la cadena perpetua, agregó el órgano legislativo francés.

La investigación judicial se abrió al día siguiente, el 15 de febrero de 2025, tras recibir las autoridades una denuncia sobre lo ocurrido la noche anterior. La pena máxima por el delito de violación con tortura o actos de barbarie es la cadena perpetua, agregó el Ministerio Público.

El padre del menor, principal acusado

Entre los diez imputados se encuentra el propio progenitor del menor, cuya identidad no ha sido revelada. El hombre está acusado de “agresión sexual incestuosa” y de “complicidad en violaciones y agresiones sexuales agravadas” contra su hijo. Fue él quien llevó al niño a ese apartamento y lo puso en contacto con los adultos presentes aquella noche.

Según el fiscal de Lille, Samuel Finielz, citado por medios franceses, el propio progenitor habría sido víctima de violaciones y agresiones sexuales cometidas bajo el efecto de sustancias químicas durante esa misma velada.

El menor se encuentra actualmente al cuidado de su madre, de quien el padre se había separado antes de que ocurrieran los hechos. El niño recibe atención especializada, según confirmó la Fiscalía en su comparecencia ante los medios.

Drogas, vídeos y agravantes legales

La Fiscalía señala que las agresiones fueron grabadas en vídeo y distribuidas a través de aplicaciones de mensajería por las cuales se procesa a uno de los diez imputados, un camionero de 30 años de Alsacia, que recibió un vídeo de los acontecimientos que tuvieron lugar allí sin avisar a las autoridades.

La Fiscalía señala que las agresiones fueron grabadas en vídeo y distribuidas a través de aplicaciones de mensajería.

En Francia, el término “sumisión química” no está tipificado como tal en el código penal, pero desde 2018 la administración encubierta de sustancias para facilitar una agresión sexual se castiga con hasta cinco años de prisión y una multa de 75 000 euros. Para el delito de violación con tortura o actos de barbarie, la legislación francesa contempla la cadena perpetua como pena máxima.

Un problema estructural en Francia

Mujer en una manifestación por la protección infantil en Francia. Imagen: Mathieu Pattier.

El caso de Lille llega en un contexto de creciente preocupación social por la violencia sexual contra la infancia en Francia. Según un informe de la Comisión Independiente sobre Incesto y Violencia Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes de 2023, al menos 160 000 menores son víctimas de violencia sexual cada año en el país, y en la mayoría de los casos el perpetrador es un miembro de la familia. La comisión recogió 138 000 testimonios directos para dicha investigación.

Este caso, como en su momento el de Gisèle Pelicot, obliga a mirar de frente una realidad preocupante en la nación francesa. Justo en 2025, la relatora especial de la ONU para la violencia contra mujeres y niñas, Reem Alsalem, expresó: 

“Una de las consecuencias más significativas de este juicio es que ha revelado la banalidad de los violadores en nuestra sociedad. A menudo son hombres de todos los ámbitos de la vida: hombres comunes que aparentemente tienen familias, trabajos y responsabilidades regulares”.

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