Sin gas ni electricidad: una cubana recurre a un horno solar de los años 90 para cocinar

El colapso del sistema energético y la falta de gas devuelven a las familias cubanas a la precariedad tecnológica de hace tres décadas.

| Multimedia | Noticias | 17/02/2026

La realidad cubana parece haber completado un círculo perfecto y vicioso. Que una familia tenga que desempolvar un artefacto de hace tres décadas para poder garantizar un plato de comida, dice más sobre el estado del país que cualquier cifra oficial. Esto que ven en el video, no es un experimento ecológico ni un hobby de fin de semana. Es el almuerzo de una familia cubana que no tiene otra opción.

Una mujer sobrevive a la crisis rescatando un horno canadiense

En el video, una mujer muestra cómo cocina frijoles en un horno solar traído de Canadá durante los duros años 90: “Vamos a destaparlo cuidadosamente… ¡Miren cómo hierven los frijoles!”.

Ante la falta crónica de electricidad y la desaparición del gas licuado, los artefactos de supervivencia del llamado “Período Especial” han vuelto a ocupar un lugar central en muchos hogares. Cocinar con el sol no es una elección ambiental: es una necesidad.

Lo que hoy está ocurriendo en Cuba, no es una historia nueva. No comenzó ayer. Desde hace más de seis décadas, los cubanos han vivido obligados a buscar soluciones improvisadas frente a la escasez y la pobreza estructural.

En Cuba muchas familias cocinan mirando al cielo

El período especial, no fue una anomalía aislada, sino uno de los momentos más agudos de una precariedad que se ha repetido en ciclos. Mientras el mundo avanza hacia la inteligencia artificial, en Cuba muchas familias cocinan mirando al cielo, rezando para que no se nuble. El discurso oficial habla de “fuentes alternativas” y “resistencia creativa”, pero en la práctica se trata de sobrevivencia.

Esta mujer cubana, al igual que miles de vecinos en sus barrios, representa la resistencia silenciosa contra un sistema que ha sido incapaz de garantizar lo mínimo: recursos para cocinar. El hecho de que un equipo donado hace más de 30 años sea hoy más eficiente y confiable que toda la infraestructura estatal, es la denuncia más potente contra la gestión de un gobierno que ha dejado a su pueblo a merced de los elementos.

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