El régimen cubano insiste en la estrategia punitivista en lugar de prevenir los feminicidios

Un reporte de la televisión cubana informa sobre la petición de cadena perpetua a un feminicida, pero sigue sin abordar la prevención de la violencia de género.

Mujer sostiene cartel contra la violencia de género
Manifestación contra la violencia de género. Foto: About Espanol

Un reporte del Noticiero de la Televisión cubana emitido este miércoles informó que la Fiscalía de La Habana pidió una condena de cadena perpetua a un ciudadano acusado de asesinar a su expareja y a la pareja actual de esta, aunque no dio detalles sobre el caso ni reveló los nombres de las víctimas.

Este tipo de información, totalmente inusual en la prensa estatal de la isla, reafirma que las autoridades cubanas siguen optando por una campaña punitiva y ejemplarizante ante los casos de violencia contra las mujeres, en lugar de apostar por la prevención y la educación.

Aunque el oficialismo sigue negado a utilizar la palabra feminicidio para referirse a los asesinatos de mujeres por el hecho de serlo y los aborda en sus escasos reportes como fenómenos aislados, organizaciones independientes como el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) han verificado al menos 67 feminicidios en lo que va de 2023, una cifra que casi duplica al total del pasado 2022.

El reporte, más allá de informar sobre petición de cadena perpetua para el agresor, y sustentarla en declaraciones de las madres de las víctimas, quienes piden la pena más severa para él, no revela los nombres ni del acusado ni de las víctimas ni ofrece más datos sobre el fenómeno de los feminicidios, aislándolo así del contexto actual.

Tampoco los autores del reporte televisivo dedicaron ni un segundo a informar sobre las vías de ayuda a las mujeres cubanas que se encuentran en situación de vulnerabilidad por la violencia de género.

Banner. Denunciar violencia de género. Observatorio

El propio OGAT, en este sentido, ha confeccionado un directorio de ayudas y recursos para las víctimas de violencia de género en Cuba donde se recogen las diversas formas que existen para contactar con iniciativas (tanto independientes como estatales) que brindan asistencia legal y psicológica en casos de violencia de género, y entre esas ayudas se destaca la plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC) que brinda orientación legal y ayuda psicológica y emocional a las víctimas de la violencia de género y a sus familiares.

En tanto, el régimen cubano prefiere mostrar su mano dura con la intención de atemorizar a la población, pero no para defender a las mujeres, que exigen una Ley Integral Contra la Violencia de Género

2023, el año con mayor cantidad de feminicidios verificados en Cuba

En febrero de este año, cuando ya se avizoraba la epidemia de asesinatos machistas, una decena de organizaciones de la sociedad civil cubana, entre las que se encuentra la revista Alas Tensas y su Observatorio de Género, firmaron una carta dirigida a las autoridades cubanas con el propósito de que declaren un Estado de Emergencia por violencia de género.

Se trató del tercer llamado de alerta realizado por las organizaciones cubanas debido a la violencia de género en la Isla. Los anteriores fueron lanzados en 2021 y 2022. En ninguno de los tres casos recibieron respuesta del Estado.

Mientras tanto, por parte de las autoridades la respuesta sigue siendo medidas efectistas para engañar a la opinión pública, no para proteger a las mujeres.

Violentómetro. Para medir la violencia de género ante el aumento de los feminicidios

Por esos motivos la plataforma feminista YSTCC y el OGAT emitieron una declaración conjunta el pasado mes de mayo rechazando el “punitivismo populista” de las sanciones anunciadas por el Gobierno y reiteraron la importancia de tipificar el delito de feminicidio

También hablaron de la necesidad de implementar protocolos integrales de prevención y atención a las personas afectadas por la violencia de género.

Otras demandas realizadas por las plataformas independientes, más edificantes que penas extremas de prisión frente a los feminicidios, fueron la creación de refugios y sistemas de rescate para mujeres y sus hijes en peligro, la legalización del activismo, el fomento de una perspectiva de justicia y reparación, la atención especializada y temprana a agresores y el enfoque de género y feminista en la educación pública. 

“Una dura condena puede aliviar el dolor de la familia por la pérdida inmediata pero no la va a reparar en lo que esa ausencia significará a largo plazo, por ejemplo, para abuelos y abuelas que, muchas veces sin fuerzas ni recursos económicos, crían a niñas y niños sobrevivientes del feminicidio de sus madres”, agregaron.