Feminicidio | Nueva víctima de violencia de género en Santiago de Cuba

El cuerpo de la joven Leudelvis Leyva Rivera fue hallado cerca de la refinería de petróleo Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, el pasado 17 de octubre.

Cartel Somos el grito de las que ya no están
"Somos el grito de las que ya no están". Foto: El Debate

Leudelvis Leyva Rivera es el nombre de la nueva víctima de feminicidio en Santiago de Cuba. La joven tenía 19 años y era vecina del poblado de Mar Verde perteneciente al municipio cabecera.

El hecho violento ocurrió el pasado 17 de octubre en las inmediaciones de la refinería de petróleo Hermanos Díaz, de Santiago de Cuba, donde fue hallado su cuerpo.

Según fuentes cercanas a la víctima, a la que tuvo acceso nuestro Observatorio, el agresor, fue un joven de unos 27 años de edad aproximadamente. Su nombre es Yordis Naranjo y era conocido de la víctima.

Una amiga de Leudelvis, identificada en redes con el nombre de La Ross Rabell, dedicó a la joven las siguientes palabras:

“No sabes cuánto siento tu partida, aún no lo puedo creer. Te nos fuiste antes de tiempo con muchas cosas por hacer y dejando a un bebé que necesita de tu amor y de tu cuidado”.

A Leudelvis, quien era estudiante de Pedagogía, la sobrevive un bebé de 9 meses que se encuentra al cuidado de su abuela.

Feminicidio de Leudelvis Leyva en Santiago de Cuba
Leudelvis Leyva en el momento de su asesinato tenía 19 años y era madre de un bebé de 9 meses. Foto: Perfil de Facebook de la víctima

Violencia feminicida en Santiago de Cuba

En 2022 OGAT ha registrado otros dos feminicidios en esta provincia oriental. Son los casos de  Daymarelis Rizo Echavarría, asesinada por su expareja el 4 de enero de 2022, en San Luis.

Y el feminicidio de Yadira Sueiro Pérez, sucedido el 13 de octubre en el hospital de Songo La Maya. Sueiro fue atacada con un arma blanca por su expareja y falleció como resultado de las heridas provocadas. Esta agresión machista ocurrió en el poblado de Corralón.

Es importante recordar que “el feminicidio hace parte de las múltiples y complejas violencias contra las mujeres. No puede entenderse sólo como un asesinato individual, sino como la expresión máxima de esa violencia, en la que el sometimiento a los cuerpos de las mujeres y extinción de sus vidas tiene por objetivo mantener la discriminación y la subordinación de todas”, como bien afirma ONU Mujeres.