Hermanas Garrido: paradigmas de honestidad, integridad y fortaleza

"Abandono institucional y violencia machista son dos lacras que padecen muchas mujeres cubanas", expresan en un comunicado organizaciones cubanas de la sociedad civil.

| Observatorio | 14/08/2022
Las presas políticas del 11J, hermanas Garrido
Angélica y Cristina Garrido, presas políticas cubanas. Collage: Alas Tensas

Angélica Garrido que cumple una condena de tres años en la prisión de Guatao, por participar en las protestas cívicas del 11J junto a su hermana, la poeta y activista María Cristina Garrido condenada a siete años por motivos similares, sufrió una parálisis facial a consecuencia de un accidente cerebrovascular en prisión. Organizaciones de mujeres activistas dentro y fuera de Cuba, en un comunicado a la que Alas Tensas tuvo acceso, afirman que su parálisis “es el resultado de la extrema violencia policial de la que ha sido víctima”.

La Red Femenina de Cuba, la Asociación de Madres y Familiares por la Amnistía (AMFA) y el Consejo para la Transición Democrática en Cuba, recordaron que “la Asamblea General de Naciones Unidas contempla ya la violencia “física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado” y que en su artículo cuatro recoge más de diecisiete deberes a cumplir por parte de los Estados, para proteger de violencia a la mujer. También agregaron que en los mismos términos se expresa la Convención de Belén y el Convenio de Estambul que da un paso más adelante y traslada esa responsabilidad a “las autoridades, los funcionarios, agentes e instituciones estatales”.

Sin embargo, a pesar de toda la abundancia de leyes que existen a nivel internacional para legislar la violencia de género y sus múltiples variantes, en Cuba, “las leyes no recogen entre las diferentes formas de violencia, ni la de género, en el ámbito privado, ni la institucional en el ámbito estatal”, y todo ello, expresan, “hace perpetuar la violencia machista e institucional sobre las mujeres cubanas” y en particular contra aquellas que deciden ejercer su derecho de participar en la vida política del país desde la oposición.

“Angélica y María Cristina son un paradigma de honestidad, fortaleza, compromiso, valentía, responsabilidad, creatividad, solidaridad, y compañerismo. En ellas nos miramos. La represión política sistemática contra ellas, no logrará acallarlas ni acallarnos”, concluye el documento de denuncia y solidaridad.

Por su parte Ángélica, en un audio que envió a la Red Femenina de Cuba, expresó su agradecimiento por el apoyo recibido: “Gracias hermanos, amigos, por estar pendientes, estoy triste, pero no derrotada”, afirmó Garrido, quien dijo que mantiene y mantendrá su firmeza.

“Les exhorto a que no se desanimen, yo siempre defenderé los derechos y lucharé en contra de la injusticia”, finalizó en su mensaje la cubana presa política de 39 años, madre de dos niños.

Mensaje de la presa política Angélica Garrido.

A continuación reproducimos el comunicado de manera integral:

COMUNICADO

La violencia contra la mujer constituye uno de los problemas sociales más graves en Cuba. La violencia institucional no es un invento de las feministas. Ha sido y es siempre la menos visible, la que más se ha silenciado, la más impune de todas. Una parálisis en la mitad de su cuerpo, a consecuencia de un accidente cerebrovascular, es el resultado de la extrema violencia policial de la que ha sido víctima Angélica Garrido, quien sufre hoy, una injusta condena de 3 años, en la prisión del Guatao, por participar en la manifestación 11J de Mayabeque.

La Asamblea General de Naciones Unidas contempla ya la violencia “física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado”. En su artículo cuatro recoge más de diecisiete deberes a cumplir por parte de los Estados, para proteger de violencia a la mujer. En los mismos términos se expresa la “Convención de Belén”. Un paso más da el Convenio de Estambul que traslada esa responsabilidad a “las autoridades, los funcionarios, agentes e instituciones estatales”.

Por lo tanto, si el reconocimiento internacional es abundante, ¿por qué una y otra vez suceden estos episodios en nuestro país? Porque nuestras leyes no recogen entre las diferentes formas de violencia, ni la de género, en el ámbito privado, ni la institucional en el ámbito estatal. Al no existir sanciones ni control sobre la aplicación de estos deberes, las mujeres en Cuba no tenemos a dónde acudir para denunciar estos atropellos a nuestra integridad. ¿Por qué no se ha tipificado como delito la violencia contra la mujer, en todas sus manifestaciones y ámbitos en el nuevo Código de las Familias? Abandono institucional y violencia machista son dos lacras que padecen muchas mujeres cubanas, quienes también claman por democracia, libertad y derechos humanos.

El régimen cubano ha decidido castigar a las mujeres y a sus familias, infringiendo un dolor inmerecido, para doblegarlas, pero ha cometido un gravísimo error, desconocer la fuerza y la energía del amor, que hace que las mujeres hablemos y actuemos, sin temor, y de acuerdo a lo que sentimos. Esta fuerza nos ayudará a modificar nuestra propia existencia y la de nuestros hijos. Nos da las fuerzas para sonreír a pesar de las adversidades y nos aporta la grandeza de la comprensión y la nobleza de perdonar, como han declarado las hermanas Garrido.

Angélica y María Cristina son un paradigma de honestidad, fortaleza, compromiso, valentía, responsabilidad, creatividad, solidaridad, y compañerismo. En ellas nos miramos. La represión política sistemática contra ellas, no logrará acallarlas ni acallarnos: es más, la entereza de mujeres como las hermanas Garrido, entre muchas otras, reverberará a lo largo del tiempo.

#UnidasPorNuestrosDerechos

AMFA. Asociación de Madres y Familiares por la Amnistía

Red Femenina de Cuba

Consejo para la Transición Democrática en Cuba

La Habana, 13 de agosto de 2022