Programa de Adelanto de las Mujeres, a más de un año de su aprobación

No puede consolidarse un movimiento institucional de género con la falta de datos y de rendición de cuentas sobre cómo funcionan esas instituciones, qué tipo de alcancen tienen, y qué tipo de cobertura dan.

| Observatorio | 30/07/2022
Folleto del Plan de Adelanto para la Mujer
Folleto del Plan de Adelanto para la Mujer. Foto: cortesía de la autora

Fue hace un año y 4 meses, cuando Cuba aterrizaba la aplicación del Plan para el Adelanto de las Mujeres (PAM), a través de la publicación del Decreto Presidencial 198/2021 en la Gaceta Oficial no. 14 Extraordinaria, de la República de Cuba. Firmado por el jefe de Estado cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el documento decía “resumir el sentir y la voluntad política del gobierno cubano, a la par de constituir la piedra angular en el desarrollo de políticas a favor de las mujeres”.

Desde noviembre del 2020, la Secretaría General de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) había presentado los contenidos del programa en una Mesa Redonda. El mismo garantizaría las acciones de seguimiento, evaluación y control para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres. La posibilidad cubana de producir un ensamblaje institucional era un buen arranque para que el PAM tuviera resultados de amplio alcance, pese a que investigadoras y activistas hicieron varias críticas públicas al programa.

La herramienta proponía una ruta orgánica de acciones en las estructuras y dinámicas internas divididas en siete áreas de trabajo: empoderamiento económico; medios de comunicación, educación, prevención y trabajo social; acceso a la toma de decisiones; legislación y derecho; marco normativo para el tratamiento y atención de la violencia de género, salud sexual y salud reproductiva; además de estadísticas e investigaciones. Un total de 46 medidas que aseguraban el supuesto compromiso estatal de entidades como:

  • Ministerio de Trabajo y Seguridad Social
  • Organismos de la Administración Central del Estado
  • Órganos locales del Poder Popular
  • Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba
  • Central de Trabajadores de Cuba
  • Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo
  • Comités de Defensa de la Revolución
  • Grupo Azucarero (AZCUBA)
  • Asociación Nacional de Agricultores Pequeños
  • Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente
  • Instituto Nacional de Recursos Hidráulico
  • Oficina Nacional de Estadística e Información
  • Ministerio de Economía y Planificación
  • Ministerio de Cultura
  • Instituto Cubano de Radio y Televisión
  • Órganos de prensa
  • Federación de Mujeres Cubanas (FMC)
  • Ministerio de Justicia (MINJUS)
  • Tribunal Supremo Popular
  • Fiscalía General de la República
  • Organización Nacional de Bufetes Colectivos
  • Unión Nacional de Juristas de Cuba
  • Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos
  • Ministerio de Educación Superior
  • Dirección de Cuadros del Estado y el Gobierno
  • Ministerio del Interior
  • Ministerio de Relaciones Exteriores
  • Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera
  • Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
  • Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP)
  • Centro Nacional de Educación Sexual.

¿Novedades normativas?

En diciembre del 2021 se llevó a cabo la primera evaluación del impacto del PAM, en 11 provincias de la nación, como parte de las reuniones previas al VIII Período Ordinario de sesiones de la ANPP en su IX Legislatura. En aquel encuentro se resaltaron avances como la creación del grupo asesor, integrado por expertas de diferentes disciplinas y que forman parte de la Comisión de Atención a la Juventud, Niñez y Derechos de Igualdad de la Mujer, una de las ocho permanentes de la ANPP. El deber de este grupo, entre otros elementos, es el de transversalizar el enfoque de género en las nuevas leyes que aprueba el país, la capacitación y la creación de los protocolos de actuación.

A la creación de este grupo se sumaron otras novedades como la ejecución del proyecto ESPUMÁS para facilitar el acceso al empleo. El proyecto habla de empoderamiento económico de la mujer desde el hogar a través de una red cuentapropista de lavanderías para aquellas mujeres que, por alguna razón, no pueden trabajar en la calle. La Empresa Industrial de Equipos y Servicios Asociados y el Ministerio de Comercio Interior establecieron contrato con las interesadas y, pese a no tener mucha divulgación, el proyecto se mantiene hasta la fecha, sobre todo en comunidades del país de difícil acceso.

Si bien ESPUMÁS fue apuntado como parte de las acciones del PAM, lo cierto es que el proyecto llevaba operando desde febrero del 2020, a raíz de una petición en el X Congreso de la FMC realizado en marzo del 2019 y no es hasta el 14 de noviembre del 2020 que el programa es aprobado por el Consejo de Ministros.

Al abanico de acciones del PAM también lo integran la campaña nacional “JUNTAS por la no violencia contra la mujer”. Presentada en noviembre del 2020 y extendida solamente hasta el 8 de marzo del 2021, constituyó un espacio en las redes sociales sobre la no violencia de género. Igualmente, la extensión de servicios de la línea 103. Desde el 2002 operaba como mecanismo autónomo, gratuito y confidencial trabajando casos de adicción, y a partir del 10 de diciembre del 2020 comienza a ofrecer ayuda y orientación a víctimas de violencia.

También, en febrero del 2021, se confeccionó el mapa de servicios con los contactos para la atención a víctimas de violencias basadas en género. Actualmente está disponible en la plataforma Apklis, con el nombre Directorio VGB. Por esta misma fecha surgió el proyecto Cuidados con Equidad, por parte de representantes del Programa de Oxfam en Cuba y el Centro de Estudios de la Mujer, el cual pretendía posicionar los cuidados y la sostenibilidad de la vida en el debate público e institucional, sin embargo tuvo poca visibilidad dicha iniciativa.

En esa primera evaluación se habló, además, de la firma de un convenio de colaboración con el MINJUS para la capacitación acerca de temas de género, donde se seleccionó y capacitó a 66 oficiales mujeres que atenderían este tipo de casos en las estaciones de la policía en La Habana, y se crearon Comités de Género en 267 centros de 17 ministerios. Pero ni en el sitio oficial del Ministerio, ni en sus redes, se encuentran expuestos, de manera trasparente, estos procesos.

Finalmente se acordaron varias estrategias, entre ellas, en septiembre del 2021, la Estrategia de género e inclusión de la Educación Técnica y Profesional, que contemplaría la comunicación y la capacitación para deslegitimar concepciones patriarcales sexistas existentes en el Ministerio de Educación y, en diciembre del 2021, la Estrategia Integral de prevención y atención a la violencia de género. En las disposiciones generales de este acuerdo se lee que: “la Estrategia, tiene como objetivo garantizar la respuesta integral e integrada para la prevención y atención efectiva a la violencia de género y en el escenario familiar, por su importancia y prioridad para generar una respuesta articulada y coordinada intra e intersectorial a las demandas relacionadas con esta problemática”.

El pasado 14 de mayo se llevó a cabo la presentación del I Taller de Implementación del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres dentro de la Quinta Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la ANPP. En el encuentro, los ejes centrales fueron el problema de la vivienda, una asignatura pendiente a la hora de buscar soluciones habitacionales para aquellas mujeres víctimas de violencia que no pueden regresar a sus casas, y para las madres necesitadas, con tres o más hijos, para las cuales el gobierno cubano dice priorizar un programa de entrega de viviendas en coordinación con los territorios. Pero hasta ahora, en ninguno de los casos, se han obtenido resultados favorables.

Por ejemplo, en Cienfuegos y según un reportaje de febrero de 2022 publicado por el medio oficial 5 de septiembre, Teresita Roldán Fumero, Directora Provincial de Vivienda en Cienfuegos, “reconoce que durante el periodo precedente dicha variante (la compra de las casas para las madres con tres hijos o más) no fue aplicada”.

De esta manera Roldán Fumero justifica el incumplimiento:

“Inicialmente el financiamiento situado fue para el completamiento de los subsidios, unos 414 pendientes debido a la Tarea Ordenamiento y el alza de los precios de los materiales de construcción que ello implicó; de ahí que se decidiera culminar con los ya aprobados y no comprar las viviendas para las madres, padres y tutores legales con tres hijos o más, menores de 17 años, acápite que ya contaba con su acuerdo de los consejos de la administración municipales”.

Volviendo al Taller de Implementación… en él también hubo propuestas de organizar cursos que permitieran la formación de mujeres en oficios tradicionalmente considerados masculinos, en las Casas de Orientación de la Mujer y la Familia de los municipios y la apertura de casitas infantiles en centros laborales, a fin de facilitar a madres trabajadoras el cuidado de niñas y niños, ante la insuficiencia de círculos infantiles, establecidas en la Resolución 58/2021 del Ministerio de Educación.

Se aprobó, como parte del Plan de Trabajo 2022, el Proyecto de trabajo no remunerado, que establece las bases para el Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida y entró en vigor el Decreto Ley De la maternidad de la trabajadora y de la responsabilidad de las familias. Ambos conceden a las mujeres ciertas facilidades ante situaciones particulares de crianza.

La voluntad política fuera del papel

El PAM muestra un esfuerzo visible por abordar el problema de la violencia de género en Cuba, sin embargo es poco específico en la mayoría de las áreas de trabajo que refiere.

Según un extenso trabajo de la investigadora Ailynn Torres Santana, publicado en OnCubaNews, y del cual me he apoyado para escribir este artículo, el PAM reconoce que las mujeres participamos menos de los mercados laborales, y que esto, junto a otras realidades, nos colocan en un espacio desigualdad. Pero, de igual manera, habla de “crear las condiciones para, cuando sea posible”, lograr cambios. Mientras tanto, todo quedaría en ponderar reconocimientos, diplomas y medallas de proeza laboral, como si eso ayudara en la práctica en algo.

Por otro lado, en la estrategia de la segunda área se centra en los medios de comunicación. Allí habla del tratamiento a temas de género en los medios de comunicación, pero nada de la violencia institucional y política, de los feminicidios, o de los medios y plataformas independientes, teniendo en cuenta que han sido estos últimos los únicos que en los últimos años han desarrollado trabajos investigativos sobre temáticas medulares para la mujer.

Cápsula de Alas Tensas sobre la violencia política en Cuba.

El documento estipula, en su tercera área, que se debe garantizar una educación que fomente la existencia de una cultura de igualdad en el país. Para ello se propuso una actualización gradual de los planes, programas de estudio, libros de texto y materiales didácticos; la promoción de cursos especiales y de posgrado que aborden temas de racialidad, diversidad sexual, violencia de género, entre otros; y la capacitación del personal docente.

Sin embargo, a pocos meses de ser aprobado el PAM, el 14 de septiembre del 2021, el Ministerio de Educación (MINED) informaba que había sido prorrogada la implementación de la Resolución 16/2021 que consistía en un programa de educación sexual en todas las enseñanzas. En aquel entonces, atribuyeron su decisión a la tensa situación económica y epidemiológica del país que había impedido garantizar los recursos. Lo cierto es que el programa había levantado polémica al ser rechazado por 20 denominaciones cristianas, quienes, en carta al Ministerio, amenazaron con no mandar a sus hijos a las escuelas. El MINED no especificó los límites de este plazo, y hasta la fecha no se han tenido novedades.

A pocos meses de ser aprobado el PAM, el 14 de septiembre del 2021, el Ministerio de Educación (MINED) informaba que había sido prorrogada la implementación de la Resolución 16/2021 que consistía en un programa de educación sexual en todas las enseñanzas.

La cuarta área del PAM está encamina a mejorar las políticas que posibiliten que las mujeres sean promovidas tanto a cargos de dirección en la Administración Central del Estado y el Sistema Empresarial, como a otras posiciones en diferentes niveles de toma de decisiones. También se enfoca en eliminar patrones de discriminación sexistas, a través de la capacitación de cuadros y la preparación en temas de género.

Actualmente hay un 54% de representatividad femenina en la ANPP, pero sin discurso de género. La Federación constituye la única organización legitimada y aprobada como aglutinadora de las mujeres y representante de sus demandas. Esta es una organización que criminaliza a las demás que conforman el prisma del activismo independiente feminista cubano. Como mismo algunas de sus miembras han formado parte de los actos de violencia y hostigamiento cometidos contra otras mujeres activistas.

El PAM en su sexta área reafirma el derecho de las mujeres a decidir la cantidad de hijos deseada y el momento de tenerlos, y la garantía de condiciones necesarias para un parto seguro y amigable. En Cuba se ha comenzado a hablar también sobre violencia obstétrica; tema que debe incluirse en la próxima Ley de Salud Pública. Pero quedan muchas lagunas al no existir una ley que contemple el aborto, al desconocimiento de temáticas como la reproducción humana asistida, al stand by de las operaciones de reasignación sexual y la poca o nula información acerca de los cambios sexuales y psicológicos inherentes al climaterio y al envejecimiento, con el fin de eliminar estereotipos y prejuicios.

La última área corresponde a las estadísticas e investigaciones. En este sentido, el Plan de Acción plantea incorporar variables sociodemográficas, de edad y color de piel a las estadísticas emitidas por organismos e instituciones; así como la creación de un Observatorio Científico de Género. De este último, desde su anuncio por parte de la FMC el 5 de marzo del año 2021, no se sabe más nada.

Acceso a la información pública en Cuba: femicidios y racialidad

No puede consolidarse un movimiento institucional de género ya que uno de los problemas más grandes tiene que ver justamente con la falta de datos y rendición de cuentas sobre cómo funcionan esas instituciones, qué tipo de alcancen tienen, qué tipo de cobertura dan.

En su condición de Decreto Presidencial y siendo controlado por una Comisión de Trabajo Permanente, que sistemáticamente convoque a los organismos a rendir cuentas sobre sus tareas, el Programa Nacional de Adelanto para las Mujeres no debería ser letra muerta. Lo cierto es que, el tratamiento de las temáticas de género en Cuba, funciona respondiendo a picos, volátiles y espasmódicos.

Aunque exista cierta voluntad política, las 46 medidas que componen el PAM no pueden ser solamente anunciadas para que el mundo piense que en Cuba se están haciendo acciones en ese sentido, ni para cumplir con los convenios internacionales firmados y ratificados por el Estado, ni para acallar las voces de la sociedad civil cubana que tanto ha criticado la ineficiencia institucional ante el incremento de la violencia de género en la isla.

Sin embargo, tengo confianza que el creciente empoderamiento de la sociedad civil y de grupos feministas cubanos no permitirá que el PAM sea una nueva ficción del gobierno cubano.