Ambos casos reflejan la situación de vulnerabilidad en que quedan las familias cuando una persona desaparece en la isla.
Calzadilla junto a otras 2 activista cubanas denunció ante la Comisión de Igualdad del Parlamento Vasco para denunciar la crisis en Cuba y la falta de libertades.
Núñez denunció ante el Parlamento Vasco la situación de las presas políticas en la isla y la falta de voluntad estatal para enfrentar los feminicidios.
La activista explicó que el régimen cubano ha desarrollado “un plan de persecución extraterritorial” dirigido a intimidar a opositores, periodistas independientes y defensores de derechos humanos.
Amelia Calzadilla reafirmó el compromiso de la diáspora con el futuro de Cuba: “Nosotros vamos a regresar para reconstruir nuestra nación”.
Bensi sostiene que sus opiniones responden a su experiencia como ciudadana y rechaza las acusaciones de que actúe por intereses externos.
En el vídeo la creadora de contenido fue contundente: “No me intimidan y no me voy a callar, porque estoy ejerciendo mi derecho a expresarme”.
Las alertas activas por desaparición de mujeres y niñas que aquí se recogen forman parte de un subregistro del Observatorio de Alas Tensas.
“Es un acto cobarde y mezquino”, declaró Yurisnel, al señalar que la Seguridad del Estado estaría utilizando la presión sobre sus familiares como forma de chantaje emocional.
Este registro arbitrario se inscribe en un patrón más amplio de criminalización del pensamiento disidente en Cuba