Vecinos de distintos municipios de La Habana protagonizan cacerolazos nocturnos en medio de apagones cada vez más largos, en el sexto día consecutivo de protestas en Cuba.
Las continuas protestas en Cuba se producen en un contexto de creciente hartazgo ciudadano tras años de violencia política y deterioro social.
Lumey Guzmán asegura que la vida cotidiana en Cuba está marcada por una crisis humanitaria que muchos videos en redes sociales no reflejan.
Apagones en el Hospital González Coro obligan a continuar cesáreas sin respaldo eléctrico ni equipos con batería funcional; especialistas reconocen que madre y bebé quedan en riesgo.
El colapso del sistema energético y la falta de gas, devuelven a las familias cubanas a la precariedad tecnológica de hace tres décadas.
La influencer sostiene que no puede hablarse de paz en un país atravesado por apagones, escasez de alimentos, medicamentos, y miedo a expresarse.
El pueblo pide Libertad mediante los continuos cacerolazos, mientras el dictador pide más sacrificios y anuncia la “opción cero”.
Díaz-Canel reconoce un desabastecimiento agudo de combustible en Cuba, anuncia paralizaciones y afirma estar dispuesto a dialogar con Estados Unidos.
En un esfuerzo desesperado por minimizar la crisis energética en Cuba, la vocera oficialista asegura: “Martí no conoció la luz eléctrica y era un genio”.
El testimonio de Rosa Rodríguez refleja una experiencia compartida por numerosas familias cubanas atrapadas en una crisis sin respuestas visibles.