Cuba enfrenta su tercera noche consecutiva de protestas por apagones y crisis social. Las calles se llenan de cacerolazos mientras el régimen responde con violencia y censura.
Un estudiante de teatro denunció el deterioro de su escuela y la suspensión de clases en Cuba.
Blenda López contó cómo vivió sus primeras 48 horas en Cuba bajo un apagón nacional, acumulación de basura en las calles y protestas ciudadanas.
La represión ha sido la única respuesta institucional ante los legítimos reclamos ciudadanos de un cambio democrático para Cuba.
En las grabaciones se observan una fuerte presencia de fuerzas represivas, incluidos efectivos conocidos como “boinas negras”, desplegados en varios puntos de la ciudad.
Los apagones y las restricciones de ETECSA, monopolio de comunicación del régimen, limita aún más la comunicación y la difusión de protestas en redes.
Vecinos de distintos municipios de La Habana protagonizan cacerolazos nocturnos en medio de apagones cada vez más largos, en el sexto día consecutivo de protestas en Cuba.
Las continuas protestas en Cuba se producen en un contexto de creciente hartazgo ciudadano tras años de violencia política y deterioro social.
Lumey Guzmán asegura que la vida cotidiana en Cuba está marcada por una crisis humanitaria que muchos videos en redes sociales no reflejan.
Apagones en el Hospital González Coro obligan a continuar cesáreas sin respaldo eléctrico ni equipos con batería funcional; especialistas reconocen que madre y bebé quedan en riesgo.