La crisis sanitaria en Cuba ha tenido un impacto devastador en la población más vulnerable, mientras el régimen no toma medidas al respecto.
El hambre en Cuba ha dejado de ser una amenaza lejana para convertirse en una realidad cotidiana y angustiante para la mayoría de las familias.
El estancamiento, la falta de limpieza y la presencia de residuos en la cisterna la convierten en un foco de enfermedades en un contexto de crisis sanitaria.
El médico cubano, Alexander Figueredo, asegura que un “video confidencial” muestra “camiones volviendo a los hospitales” y “cuerpos saliendo sin diagnóstico”, en un contexto de servicios desbordados.
Alicia Rivero responsabiliza los focos de mosquitos, la insalubridad en 16 y Línea y la falta de insumos en el hospital Fajardo por el fallecimiento de su madre.
El resurgimiento de enfermedades transmitidas por mosquitos genera alarmas: abandono del gobierno y muertes en la Isla.