Mary Cassatt asumió el reto de ser una mujer artista y, a fuerza de talento, creó una obra que la sitúa entre los grandes pintores del impresionismo.
La poesía de Gertrudis Gómez de Avellaneda da voz a un carácter fuerte y libre que desafió los límites impuestos a las mujeres en la sociedad de su tiempo.
Relegada al olvido durante décadas, Kate Chopin es hoy una figura esencial de la literatura estadounidense por su estilo y su defensa de la autonomía femenina.
Su trabajo permitió comprender la fisión nuclear, pero el premio Nobel fue otorgado únicamente a su colaborador Otto Hahn, relegando durante décadas su contribución.
Relegada durante años por la crítica, Anna Ancher es reconocida hoy entre los grandes pintores europeos por su maestría en la representación de la luz.
La fuerza de sus imágenes, su radical honestidad y esa mezcla de rebeldía y dolor que distingue su obra, hicieron de Sylvia Plath una escritora extraordinaria.
Artista clave del expresionismo alemán, Gabriele Münter jugó además un papel esencial en la protección del arte de vanguardia durante el nazismo.
Mercedes de Acosta aceptó el costo de ser visible en un mundo que castigaba esa visibilidad, y aun así dejó huellas que hoy siguen hablando.
Silvina Ocampo es una de las voces más singulares y disruptivas de la literatura argentina del siglo XX y una maestra del relato fantástico.
Durante su discurso, Ejae recordó los años en que fue rechazada por la industria del K-Pop tras intentar, sin éxito, convertirse en idol.